Monday, December 22, 2014

Novelas 2014




Esta es mi lista de lecturas del año 2014. Yo creía que iba a leer más en esta etapa de mi vida, pero no fue así.  Tengo más o menos los mismos números que en años anteriores…(suspiro) 

Recuerden que para leer mis comentarios sobre las no comentadas aquí, simplemente  presionen sobre el título y esto las llevará a la entrada correspondiente en Leo, luego pienso o una entrada anterior de este mismo blog. Espero sus comentarios, o que por lo menos, me compartan sus propias listas.

  1. Mira si yo te querré de Luis Leante
  2. Demasiado amor  de Sara Sefcovich
  3. Game of Thrones Books 3, 4, 5 (A Song of Fire and Ice) George RR Martin: Terminé la serie de novelas y como todos los fans, espero la próxima y por consiguiente, la nueva temporada de la serie televisiva.
  4. The Secret Speech de Tom Rob Smith: Otro divertido “thriller” situado en Rusia. The Secret Speech es la continuación de Child 44, que les reseñé el año pasado. Aquí las hijas huérfanas son criadas por Leo y Raisa, pero la mayor no le perdona que el detective haya matado a su papá.  Aunque me gustó más la primera, esta está muy bien escrita y Smith ata los cabos sueltos eficazmente.
  5. To Kill a Mockingbird de Harper Lee: Esta es una de esas clásicas que me había prometido leer alguna vez.  La oportunidad surgió cuando un estudiante me preguntó sobre ella.  Le sugerí que la leyéramos juntos.  Así fue,  y para ambos fue una sorpresa agradable. Es la historia de Atticus, el abogado rural, que lleva la defensa de un negro en la Alabama de los 50.  La voz narrativa, sin embargo, es la de su hija Scout, quien lo adora y admira pero no lo entiende.  Su voz perceptiva dentro de su inocencia es un deleite para el lector. Pueden ver la maravillosa película basada en la novela en la que Gregory Peck hace el papel de Atticus.
  6. La ridícula idea de no volver a verte de Rosa Montero
  7. The Book Thief de Markus Zusak: La había empezado a leer en español y no me agarró.  Luego, me la prestaron en inglés.  Que diferencia.  La verdad es que estuvo “lost in translation” para mi.  Es bella.  La historia de una niña alemana huérfana que trata de entender las crueldades de la vida durante el surgimiento del nazismo en Alemania.
  8. El tiempo entre costuras de María Dueñas
  9. Loving Che de Ana Menéndez: El Che Guevara es de esas figuras históricas que vivirá por siempre en nuestra imaginación colectiva como el revolucionario por excelencia. Su imagen, que nos persigue todavía hoy, a casi 50 años de su muerte, en camisetas, afiches y libros lo muestra siempre pensativo, mirando al futuro; podría decirse que hasta posando para la posteridad. Esta novela de Menéndez es sobre una mujer que descubre que es la hija del Ché. La historia es narrada en dos voces, la de la hija y la de la madre, la amante del Che quien antes de morir recuenta su historia con el héroe de la revolución.
  10. Rosaura a las diez de Marco Denevi
  11. Corazón tan blanco  de Julian Marias: La primera novela que leo de Marías y realmente me gustó.  Es la historia de un hombre recién casado quien en pleno viaje de novios, comienza a tener dudas sobre el futuro de su matrimonio. Poco a poco descubrimos que sus dudas están ligadas a la muerte de una tía y ya no les cuento para que la lean. El personaje principal y su esposa trabajan como interpretes lo que ayuda a explicar las dudas que tiene el protagonista con la forma en que la vida queda traducida e interpretada por el y por los demás.
  12. Como un mensajero tuyo de Mayra Montero: Aquí Montero nos presenta una versión ficionalizada de lo que le ocurrió a Enrico Caruso cuando estuvo en Cuba en 1920. Se concentra la narración en el momento histórico en el que ponen una bomba en el teatro en el que se presentaba el cantante en la Habana. Según esta versión de Montero, Caruso lleno de miedo y aprensión porque creía que lo perseguían unos mafiosos se escapa con una mulata achinada quien llevada por una premonición de su padrino santero se empeña en amar y en proteger al famoso tenor. 
  13. The Ghost Bride de Yangsze Choo: Una prosa muy bella pero un poco difícil de seguir. Es la historia de una joven quien recibe una extraña proposición: casarse con el espíritu de un joven  muerto. La joven protagonista rechaza la posibilidad y en un intento por escapar de su realidad, termina en el mundo de los espíritus. A pesar de que creo que escribe bien la Choo, la novela resultó lenta y hasta poco creíble. En varias ocasiones estuve tentada a abandonarla.
  14. La invención del amor de Ovejero: Esta novela, ganadora del Alfaguara en 2013, es buena, buena. Me la prestó la amiga GM.  No sé si ella siquiera recuerda que la tengo, pero es de esas novelas que no es fácil devolver… El protagonista recibe una llamada dándole información que obviamente no es para el, pero el la asume. El se llama Samuel y el mensaje era para un Samuel. Para el protagonista esta llamada que le informa de la muerte de su alegada amante, lo salva de la monotonía en la que vive y decide tirarse la aventura de llegar hasta la funeraria e inventarse una historia con la difunta.  A cada paso, el lector se va asombrando de su capacidad para la mentira y el riesgo. Mientras tanto, Samuel analiza su vida, y un se da cuenta de las contradicciones entre lo que dice y lo que hace. Fascinante.
  15. The Dovekeepers de Alice Hoffman. Es la novela más ambiciosa de Hoffman a quien he seguido por años. No es sin embargo, la que más me ha gustado.  La voz soñadora con el toque de realismo mágico que tanto me gusta de ella está sino ausente por lo menos, carente de la magia que la caracteriza. Esta es una novela histórica y no creo recordar que haya escrito ninguna otra de este género. Trata de la toma de Masada allá en el año 70 DC. Sigue la historia de cuatro mujeres que llegan a Masada como refugiadas. Todas se encuentran trabajando como cuidadoras de palomas, un trabajo ruin y despreciable que se le asigna a los excluidos de la sociedad. Todas cargan un secreto…



Saturday, December 13, 2014

Las pequeñas tiranías




Asisto a una clase de Extensión Agrícola. Hasta donde sé, esta es una división de la UPR, institución laica, subsidiada con fondos públicos.  La instructora comienza “elevando una oración al todopoderoso”. Yo miro al colega, sorprendida.  Participo en otro taller de la misma división, el instructor comienza cada mañana con una bendición religiosa.  Tolero el saludo religioso todas las semanas.  En la actividad de cierre, el instructor nos “obliga” a ponernos de pie e inclinar nuestras cabezas como gesto de humildad para dedicarle la actividad de cierre “al señor”.  Para no levantar escollos, simplemente me escurro tras una columna para no participar. Me indigna no tener la valentía de oponerme abiertamente a esta barbaridad, a esta imposición.  Pero sé también que de hacerlo, caería en la desgracia social. Todos me mirarían raro; es posible que hasta me digan que me vaya para una esquina como criatura maldita y no moleste para que los demás puedan dar gracias por sus infelices vidas. ¿Cuál sería el peor de los dos males?

Lo curioso es que el beato que no pierde oportunidad de llenarse la boca hablando de Dios, es un tipo de una moralidad cuestionable. Nos ha confesado cosas que podrían ponerlo en aprietos si fuéramos a chotearlo; admite que sólo ofrece el curso para satisfacer unos requisitos que le imponen para obtener un préstamo, que a pesar de ser “un apasionado de su arte”, su gran motivador es el lucro y así nos insta a crear con la  promesa de grandes ganancias. (Por cierto, todas las clases de Extensión Agrícola se llaman talleres de microempresas…)

Yo soy de otra escuela, más soñadora, más ingenua, o más ilusa, tal vez.  Yo creo en el servicio público. Tomo esas palabras muy en serio. Creo en trabajar por mejorar el país, por ayudar a los individuos a alcanzar metas. Cuando alguien me dice que trabaja en el gobierno sólo por el dinero, tomo esa aseveración con un grano de sal. Me cuesta creer que eso es lo único que lo mueve y menos hoy en que cobrar fondos del erario ha caído en desgracia—a menos que seas legislador pues es bien sabido que ellos todavía tienen todos los beneficios.

Me gusta creer que la mayoría de las personas hacen las cosas por convicción. Lo vi en mis años en la Universidad.  Fueron muchos los profesores que estaban hasta las tantas en sus oficinas (o por teléfono, o por correo electrónico, o por Facebook) atendiendo estudiantes, o cubriendo las clases de algún compañero enfermo, o simplemente organizando actividades para sus departamentos, para que todos se beneficiaran y la Universidad luciera bien.

Por eso me re-jode la tiranía de los religiosos. Si, es una tiranía ya que es un abuso de poder.  Es una imposición porque se presume que la voz de la dirigente habla por los demás.  Cuando nos convocan a orar por esto o aquello, nadie pregunta si hay oposición…Recuerdo una ocasión en la Universidad que el rector comenzó una asamblea del claustro con una invocación.  Un puñado de profesores (dos o tres) nos quedamos sentados.  Para la próxima reunión, no hubo invocación.  Siempre supuse que alguno—no fui yo—de los que se quedaron sentados le hizo ver al rector de la violación del estatuto que establece la separación de iglesia y estado.

Y soy capaz de participar de actos religiosos. Puedo por caridad quedarme a escuchar una misa o un sermón durante un velorio si tengo la mala pata de llegar cuando comience, pero me indigna cuando me lo imponen. Y rehúso dar gracias por las cosas más absurdas… Quisiera tener las agallas de decir, “No, no voy a orar.”  O exigir, “No, aquí no se hace invocación porque se viola la constitución.” Por ahora digo, desde este, mi púlpito: Ya basta con las pequeñas tiranías.

Tuesday, December 02, 2014

Feminism vs the feminine?

Hace días que he estado elucubrando una columna sobre el feminismo.  Aquí va una inspirada en una columna del Huffington Post que me envía el amigo Louis.

For Louis (who is just discovering feminism) and Ivette (who misses my rants in English)



In response to “What's so Feminine About Being a Feminist?”

First of all, the title is plain stupid.  There is nothing “feminine” about “feminism” because feminism isn’t about being “feminine”—if we think of the word "feminine" as “having qualities or appearance traditionally associated with women, especially delicacy and prettiness.” The word feminine is also used to describe things that are “weak.” SO feminism and feminine are NOT synonyms although feminism derives from the word female and feminine as gender (the denotation, not the connotation of the word). Feminism, as I understand it—and so many other women—is about equality, about being treated as a full human being, as a full time citizen.

Lisa Marie Jenkins, who is described as a “consultant, leadership coach & author” is obviously biased about the term feminism, and I am not surprised.  Once in a class, I dedicated a couple of sessions to a discussion of feminism, and some women who could be considered feminist or already considered themselves feminists, like Virginia Woolf, George Sand, Gloria Steinem, etc. I began by asking if any of the members of the class considered herself feminist.  Only one student raised her hand.  Although the sessions were lively and the women in class, and even some of the guys, were infuriated when they learned about the injustices heaped upon women throughout history, when time came to define themselves again—at the end of the course—the same girl raised her hand.  No one else was persuaded to change sides. I asked why.  One student said that feminists hated men, and she didn’t. Another one said feminists were “unattractive women”. I asked them whether they had considered the wonderful women we had studied and how they didn’t fit the image they had of feminists, but students wouldn’t budge. (As my favorite colleague tends to say: “Don’t bother me with the facts, I already made up my mind”)So, I gave up.

Jenkins, like my students then, has made up her mind about what feminists are and has encapsulated them into a box she won't, despite the evidence, let them out, or give them a second look. So, I'll just comment on some of LM Jenkins biases: 1) “feminism is no longer necessary”. Feminism will continue to be necessary as long as women earn on average less than men do. (From 75 to 80 cents for each man’s $1.00) Feminism will continue to be needed as long as women do not have full control of their bodies—the right to an abortion is still being fought in courts, and contraception is not easily available to all women who want or need it. (And I am only talking about women in the US, in other parts of the world, things can be even worse.) Feminism will continue to be relevant as long as women are treated as objects, and used to sell everything from a chocolate bar to a set of tires.

2) Feminists are angry: Do some feminists come off as angry? Yes, they have good reasons to be; see list above.  Also add, rape being dismissed with attitudes that range from “she asked for it” to “boys will be boys.” Add, women are still physically and emotionally abused by their partners and asked to be cute, and quiet, instead of strong and assertive.

3) Feminists shouldn't pick on insensitive men with no sense of style: And why should we care that an important scientist is wearing a t-shirt demeaning to women? Duh! It sends the wrong message: he is a scientist, that has made an important contribution to the world, yes, and people (young kids) will want to emulate him.  I don’t accept the claim that he was absent-minded and didn’t realize he was wearing an offensive t-shirt.  He obviously has a collection of them. You don’t wear a t-shirt that you find offensive or is against your values.  Sorry, I don’t buy that, and if that were true, to me he is at best, insensitive, at worst indifferent to the world around him.  I mean, he was going to be on TV, the world was going to see him! Plus, I know men who found the t-shirt equally inappropriate and down-right hateful.

4) The last bias I’ll address is the one in which she says “Women are empowered and have equality in Western culture.” Again, see all the above. Although we’ve come a long way, there are still many miles to go for men and women to be equal in society, and Jenkins is very much aware of this for she says: “The answer lies in creating balance between masculine and feminine energy in the world, call it the yin and yang. Gender diversity and partnership in commerce, technology and politics is a 21st century necessity.”Enough said.

Thursday, November 27, 2014

Entre quejas y agradecimientos





Después de quejarme por la remodelación de la cocina, tengo que ponerlos al día con lo que sucede hoy, el día de Acción de Gracias. Pues, digamos que queda por hacer.  O sea, todavía NO tengo cocina que se pueda usar. Lo bueno es que ya está tomando forma. Lo malo es que no con la rapidez prometida.  Y vamos a eso.

Cuando hicimos el contrato de remodelación, le preguntamos al vendedor que cuánto tiempo se iba a tomar y nos dijo que de 6 a 7 semanas para hacer los muebles y dos en instalarlos.  Pues, el contrato se firmó en agosto y estamos en noviembre. Según su versión de los hechos, los muebles ya estaban terminados y solo faltaba el tope que había que mandarlo a buscar en las ventas del infierno.  Cuando les he reclamado por esto a los ebanistas, me miran con pena.  Me aseguran que así no son las cosas. Es más, mucho del trabajo que yo pensé iba a hacerse en algún magnífico taller se ha hecho en el patio de mi casa o dentro de mi casa. Seguro que los empleados dirán que soy una ilusa, en el mejor de los casos y una pendeja en el peor.  Supongo que soy un poco culpable de ambas cosas. Ilusa, porque creí que era posible que se hiciera el trabajo en dos días. Pendeja, porque le creí a un vendedor. Como diría Homero Simpson…

Hace poco leí que los vendedores son los profesionales con más futuro. Mientras que pocos querrán ser periodistas por el peligro que representa—claro en los países con prensa seria e investigativa-- los vendedores estarán vendiéndonos ilusiones por años y años...

Como es día de dar gracias, yo también lo haré aunque no doy gracias a ningún ser divino sino a la vida que me ha hecho una persona muy agraciada y privilegiada.  Lo que quiero decir es que a pesar de todo lo que pudo salir mal, realmente he salido adelante y como diría Batty Roy “I’ve seen things….Y sé y me apena enormemente, que otras personas no hayan tenido mi suerte. Así que a pesar del descargue contra la industria de gabinetes, sé que todo va a salir bien y que a la larga “This, too, shall pass.”

Aquí la lista:

 Estoy agradecida de tener un marido maravilloso que me apoya en mis proyectos—aun cuando tenga reservas. Me siento orgullosísima de mi hijo y el camino que ha elegido.  De tener tres nietos hermosos y buenos—unos más traviesos que otros pero cariñosos y ocurrentes y que aunque el más pequeño no me reconozca como parte suya todavía, lo queremos y disfrutamos igual.

Estoy agradecida por mis padres que aun viven y están mayormente lúcidos y quienes, a su manera, me enseñaron como se sobrevive.  Mis hermanas, todas diferentes y con sus idiosincrasias—a veces irritantes, pero supongo que yo también tendré manías exasperantes (touché).  Por mi hermano que vive lejos pero se mantiene en contacto. Por todos y todas mis sobrinas y sobrinos—alguna/os más allegada/os pero igualmente querida/os. Por toda la familia que he acumulado gracias a mi colega favorito y quienes llenan un espacio necesario en la vida.  Por los amigos y los parientes, los de sangre y los postizos, con quienes comparto emociones, expando el intelecto, y quienes me hacen una mejor persona. Agradezco que todos los mencionados estén en mi vida porque todos son indispensables.

Amén.

Monday, November 24, 2014

Kitchen crashers, versión criolla


Cualquier arreglo que uno le hace a una casa es estresante. Que si quieres pintar, que si remodelar, que si lo que sea. En los programas de televisión como Kitchen crashers, o Love it or list it, o cualquiera de los múltiples programas de HGTV, los trabajadores llegan en equipo, trabajan en la obra con alegría y ahínco y en tres días tu casa está que parece de revista. Acá en Puerto Rico, es un suplicio.  Para empezar, el bendito cemento, que nos protege de los huracanes, lo hace todo más difícil.  Tumbar una pared aquí es anatema ya que implica polvo por todos lados, días sino semanas de trabajo y además el riesgo de que se rompan o dañen otras partes de la casa.

Lo peor de todo, sin embargo, es el poco interés que tienen los contratados en que tu proyecto se lleve a cabo sin muchos traspiés y a tiempo. 

Por eso de no dejar a nadie sin empleo y apoyar la industria local, me dispuse a renovar mi cocina usando talento del patio y comercios locales.  Al principio quería hacer cambios estructurales por lo que contraté a un arquitecto.  Teníamos contrato y todo parecía que iba a ser muy profesional. Pero noooo…pasaron meses y yo no veía que el proyecto adelantaba. Después de haberle pagado por parte del trabajo, le pregunté cual era su disponibilidad para el trabajo y me contestó que había empezado otro proyecto y no podría empezar con el mío hasta pasado varios meses.  Para no entrar en el detalle, digamos que simplemente rescindimos del contrato.

Dispuesta a irme con algo más modesto, que no incluyera cambios grandes, me voy con una compañía local—que intenta competir con Home Depot.  Me hacen un plano y estoy contenta.  El contratista parece serio, es simpático, es de acá y nos asegura que cuando comience el proyecto, se montará en dos días ya que el trabajo de ebanistería se lleva a cabo en el taller, bla, bla , bla…Digamos que llevo tres semanas sin cocina.  Al colega y a mí que nos parecía, al principio, de lo más simpático eso de comer afuera todos los días y para todas las comidas, ya nos hartamos.  Echamos de menos nuestra cocina.  Echamos de menos nuestra sala—invadida por el reguerete de trastos, ollas y objetos diversos en espera de volver a su lugar en la nueva y remodelada cocina. Pero más que nada echamos de menos la tranquilidad de no tener que estar pendientes de otra persona, de esperar por que otra persona nos cumpla, y cansados de rabiar porque no terminan el trabajo.

La primera semana se removieron los gabinetes viejos, se hizo trabajo de plomería y de electricidad. La segunda semana el equipo (2 personas) que va a montar llega y monta parte del mueble un día.  Tres días después todavía no llega la otra parte. Me llaman para venir el sábado.  Yo tengo compromisos, le digo que lunes. Michael me asegura que vienen a montar el lunes tempranito.  Dejamos la agenda abierta para estar en casa ese día.  Son las 9:30 y no llegan. Llamo y me aseguran que vienen de camino. Llegan las 10 AM, las 11.  Llegan a las 12. Pronto descubrimos que no, el trabajo no estará para hoy.  Tal vez mañana. Y así se acumulan los días.

Parte del problema es que los trabajadores locales son demasiado informales. No tienen un protocolo de cómo se trabaja, ni cuando.  Otro es que carecen de “staff”, recursos y equipo.  El pobre Michael, hace los gabinetes solo, en su casa.  Contrata al suegro para que lo ayude y viaja en una guagua que no le permite traer todo de un sopetón sino que tiene que dividir cada viaje para acomodar los cachivaches de a poquito. (Michael es contratado por el ebanista que contrató la compañía para hacernos los gabinetes—noten la jerarquías involucradas.) Mientras tanto, yo, la cliente, me parece estar en el Puerto Rico de hace 50 décadas y no en la época de la entrega inmediata y profesional. Yo trato de mantener la calma y ser paciente, comprensiva incluso. Pienso en los problemas que tienen los trabajadores en cumplirnos. Pienso en que es posible que ni Michael, ni  su suegro ni el que a su vez los sub-contrató paguen ni contribuciones al erario ni beneficios a sus empleados. Pienso en la crisis financiera y en todo lo que agobia a la clase obrera y a la clase media…Pienso en  la chica de Kitchen crashers y le echo la culpa.  Ella me ha dañado la vida. Por su culpa estoy en este revolú. Ella fue quien me hizo creer que en el siglo 21, instalar una cocina nueva seria divertido y fácil.

Y entonces empiezo a preguntarme sino habría sido mejor haber ido de una vez por todas a Home Depot. Allí me asegura mi primo que les montaron todo en una semana. Allí los empleados sonríen cuando llegas y te preguntan cómo estás.  Pero, no sabes tú que Home Depot también subcontrata su trabajo a los Michael de la vida. (Y me digo, Something's not right here!) Lo único es que uno no se entera y todo da la impresión de ser más eficiente, más rápido, más completo… o sea, más del siglo 21 aunque para Michael y su gente todavía se viva en el 1950.

Thursday, November 13, 2014

De amor y flores




Por primera vez en la historia espacial, un grupo de científicos en una misión internacional (Rosetta) ha logrado aterrizar un objeto, la sonda Philae, sobre un cometa (el Churyumov-Gerasimenko 67P—denominado así para honrar a quienes lo descubrieron en 1969). El alegado propósito de este experimento es recoger información pertinente que contribuya a descifrar el origen del sistema solar que data de aproximadamente unos 4.5 billones de años. 

Dicen que cuando el Philae aterrizó sobre el cometa, se oyó una especie de estallido que los científicos han llamado “el canto del satélite.” Los científicos que han estudiado el raro e inesperado fenómeno piensan que los sonidos que escucharon tienen que ver con la actividad eléctrica que reside en el cometa—pero no entienden del todo ni cómo ni porqué se produce. Aparentemente, el cometa suelta unas partículas al espacio que se cargan de electricidad debido al proceso de ionizacion y esta electricidad produce un sonido que los científicos identifican como melodioso. El supuesto canto es demasiado bajo para que lo detecte el oído humano, solo se detecta con algún súper instrumento de los que usan los astrónomos. La música se oyó por primera vez en agosto de este año cuando el robot se acercó a unos 100 km del cometa.

Al que le interese, puede escuchar la grabación, reproducida para consumo humano en esta página.  http://blogs.esa.int/rosetta/2014/11/11/the-singing-comet/

A mí me parece—en mi mente informada por películas y novelas— que “el canto” (que parece el gorgojeo que hacían los radios de antes cuando prendían o trataban de sintonizarse) puede ser una de dos cosas: un mensaje o un Tracker. El mensaje diría algo así como “Aléjate fuerza dañina.  No queremos nada que ver contigo.” Y el Tracker estaría al igual que Rosetta, recogiendo información sobre el aparatito que apareció de la nada y ya se ancló—aunque precariamente a su superficie. Y es que si en verdad existe vida en otros planetas, allá estarán igualmente estudiándonos y buscando formas de protegerse de nosotros. Según he leído el Rosetta ha estado persiguiendo al Churyumov–Gerasimenko 67P por unos diez años y el cometa, le ha estado huyendo y con razón.  SI yo fuera Alien no querría mezclarme con los humanos.

Y es que desde que empezó la carrera espacial, los humanos se han encargado de lanzar, dejar o “olvidar” tanto objeto en el espacio que ya es un gran basurero allá arriba—se cree que hay hasta restos de animales muertos por allá. Y aparentemente es costosísimo recoger lo abandonado que no  van a hacer mucho por remediar la situación.  NASA en 1995 propuso formas de mitigar la basura, pero poco se ha hablado de eliminar o recogerla. Los objetos dejados atrás viajan a una velocidad de 17,000 km por hora. ¿Se imaginan que peligroso? (http://science.howstuffworks.com/space-junk1.htm. No me extrañaría que de suceder algo con el Philae, este quedaría orbitando en el espacio contribuyendo a la basura que ya existe en cantidades demasiado grandes.  Aquellos que hayan visto la película Gravity recordarán toda la basura que dejaron las misiones anteriores a la de Sandra Bullock en el área y que pusieron la vida de ella, y la de George Clooney en peligro (los personajes, por supuesto).

Los científicos se protegen de las criticas diciendo que las naves que van al espacio pueden evitar toparse con basura—así son de sofisticadas. Y que las que caen a la tierra terminan desintegrándose, pero aún así…desde mi perspectiva de alienígena, no me gustan esas criaturas de dos patas-- a pesar de que llegan profesando amor y flores--no hacen sino echar detritus y dañar el área…mejor me mudo.

Thursday, October 30, 2014

Libros influyentes 2


La segunda parte de mi columna sobre  los libros influyentes en mi formación ha resultado más difícil de lo que creía inicialmente. El problema es en tratar de reducir los libros/autores y colocarlos en categorías. Tantos libros se agolpan tratando de sobresalir que corro el riesgo de dejar fuera algunos muy importantes e incluir otros que tal vez no lo fueran.  Así que decidí para esta segunda lista incluir los libros que creo, me condujeron a la lectura seria, literaria.  Antes de descubrir estas novelas andaba con la cabeza llena de musarañas.  Leía a Barbara Cartland, Victoria Holt, Corín Tellado y cuanta cómic de Susy, Archie o Fantómas que encontraba en mi camino.  (Las cómics tienen su propio mérito que no voy a a discutir aquí…solo digamos que son imprescindibles, o por lo menos en eso coincido con otras amigas y amigos lectores.)

Fue en la escuela superior que por primera vez leí un libro asignado que realmente me hablaba: La amortajada de Maria Luisa Bombal. No recuerdo porqué aquella novela me atrajo tanto. No la he vuelto a leer, pero creo que me atrajo la idea de estar muerta y poder recapitular la vida como lo hace la protagonista.  En esta novela, la protagonista ve llegar hasta su féretro a todos sus seres queridos y eso le permite narrar su vida desde la relación que tuvo con uno u otro. Esa es una fantasía que se me ocurre debe ser muy común, la de imaginarse uno muerto y ver quienes te lloran.

Luego tengo que incluir a Los hombres del hombre de Eduardo Barrios y Los de abajo de Mariano Azuela. La primera es sobre un hombre que descubre las múltiples facetas de su personalidad y cómo brega con ese despertar de conciencia. Los de abajo es una novela que ridiculiza la revolución mejicana, o por lo  menos así la recuerdo. Un líder derrocaba a otro en un ciclo que parecía infinito y las tropas se arremolinaban bajo la bandera del más fuerte. Ya sentada mí ruta en la buena lectura, leí en esos años a Cien Anos de Soledad. ¡Que sensación tan extraña y a la par tan complaciente!Es realmente una novela única...

En la Universidad leí otras novelas y obras de teatro que me fascinaron y condujeron a otras lecturas y otras ideas sobre la vida: Pedro Páramo de Juan Rulfo, Nada de Carmen Laforet, Corona de Sombras de Usigli, Jude the Obscure de Thomas Hardy, Light in August de William Faulkner, Crimen y castigo de Dostoievski, For Colored Girls de Ntozake Shange's. 

En fin que estas son algunas de las que me vienen a la mente como novelas asignadas que abrieron mis ojos a otra forma de entender la vida...y a apreciar la literatura no solo como forma de entretenimiento sino como detonante para el pensamiento crítico, y como un juego de imágenes que sólo lo logra la redacción cuidada y el respeto a las palabras--porque qué es una novela sino un conjunto de palabras que unidas forman una narración que nos invita a explorarla, disfrutarla y (re)inventarla junto al autor.




Wednesday, October 08, 2014

Libros y un comentario




Cuando alguien me pregunta qué libros marcaron mi vida siempre me quedo muda. No sé qué responder. Y es que son tantos libros y han llegado por tantas avenidas diferentes y me han afectado de formas diversas. A veces pienso en los libros que recuerdo haber disfrutado inmensamente pero que simplemente no me dí cuenta en el momento de cómo cambiaban mi vida.  Esta columna es un intento de recoger en una lista los libros que si bien tal vez no cambiaron el rumbo de mi vida, me formaron o informaron. Tal vez sólo fueron importantes brevemente o en un momento particular, pero esta lista incluye los que se han quedado conmigo como esos libros que nunca regalaré y que presto con mucha renuencia. 

Aquí una lista acompañada de una reflexión de los libros que fueron moldeándome ya sea para la vida o tal vez simplemente para la lectura. No es una lista cronológica, sino en orden de impacto, creo.

1. The Women’s Room de Marilyn French: No recuerdo cómo llegó a mis manos este libro, pero sé que lo leí cuando estaba encinta de mi hijo. Ya para ese entonces yo había abrazado el feminismo como doctrina de vida pero todavía no entendía como todo en la vida estaba teñido según el sexo por el que se mira.

En el bachillerato había tomado un curso de literatura de mujeres y creo que pudo ser aquí que por primera oyera hablar de The Women’s Room.  Este libro escrito en 1977 fue la primera novela feminista, que yo recuerde, que caía en mis manos y recuerdo que fue un electroshock, un despertar de conciencia.  Me vi reflejada en Mira, la protagonista. Mira (como la recuerdo, pues tendría que releer la novela para recordar los detalles) es una joven más bien rebelde que se casa con un estudiante de medicina con el que luego tiene dos hijos. Mientras su marido sale a estudiar y luego a trabajar, Mira se queda en casa preocupándose por el color que le va a dar a las paredes de la sala. (Esta es una escena que recuerdo con una claridad asombrosa.) Años después la pareja se divorcia y Mira se va a estudiar. Los primeros días se siente rara y marginada.  Se va para el baño de las “damas” y encuentra que alguien ha tachado las palabras “ladies’ room” y ha escrito “women’s room”. (Así comienza la novela--ella refugiada en el baño. La portada también tiene las palabra “ladies” tachada y sobrepuesta está “women’s”). Esto la obliga a repensar su vida. Así también rompió esa primera escena los esquemas que yo a pesar de mi “enlightenment” había aceptado como parte “natural” de la vida.

French más tarde escribió otra novela que me gustó muchísimo también, Her Mother’s Daughter sobre las relaciones materno-filiales. Aunque parecida a TWR, no tuvo el impacto de la primera. French murió en el 2009 y aunque continuó escribiendo—tiene una novela póstuma—es desconocida por la mayoría de las lectoras de hoy. Su esquela sólo menciona a la novela que la hizo famosa.
No se habla mucho de TWR hoy día y me pregunto si me gustaría tanto hoy como me gustó entonces.

2. The Handmaid’s Tale de Margaret Atwood: Esta novela me la regaló mi hermana.  Ella la compró porque era de ciencia ficción, su género favorito, pero mi hermana tiene la costumbre de leer el final de cada novela para ver si “termina bien.” O sea, si tiene un final feliz.  Si no la tiene, la descarta. Yo, por el contrario, prefiero no conocer el final.  Yo compro novelas porque he leído algo sobre ellas y creo que me pueden gustar, me las han recomendado o, en la época dorada cuando podíamos acariciar los libros antes de comprarlos porque existían cosas llamadas librerías, leía la primera página y esta me agarraba.  A veces, una sola oración o un párrafo me convencía de que esa era una novela que tenía que leer.

Eso me pasó con The Handmaids’ Tale (THT). Leí la primera página y quedé prendada. Desde entonces declaro que mi escritora favorita es Atwood.  He leído todas sus novelas, algunos de los libros de ensayo, los cuentos y sus poemas. Cuando le dieron el Nobel de Literatura a Alice Munro (primera canadiense) me dio rabia. ¿Cómo es posible que Munro tuviera un Noble y Atwood no? Pero así suceden las cosas. Los homenajes no siempre se les rinden a los que se los merecen realmente, sino a los que pueden someterse a una forma de ver la vida, a los que no nos hacen sentir incómodos…Aunque se lo dieron a Naipual….(What was THAT about?)

Atwood es una escritora de un alcance inmenso.  Sus ensayos sobre la economía y el cambio climático son excepcionales, así como su crítica literaria. Recientemente leí que su última novela, una trilogía, será llevada al cine. No sé si ella escribirá el guión pero no me extrañaría.


 Aquí el segundo párrafo de la primera página de THT como muestra:

There was old sex in the room and loneliness, and expectation, of something without a shape or name. I remember that yearning, for something that was always about to happen and was never the same as the hands that were on us there and then, in the small of the back, or out back, in the parking lot, or in the television room with the sound turned down and only the pictures flickering over lifting flesh.

We yearned for the future. How did we learn it, that talent for insatiability? It was in the air; and it was still in the air, an after-thought, as we tried to sleep, in the army cots that had been set up in rows, with spaces between so we could not talk…


TO be continued….

Saturday, September 27, 2014

Culebras



Mi papá ve culebras por todas partes.  Las ve encima de la cama, en las paredes, en su ropa, y en cada recoveco, esquina o sombra. Las culebras que ve Papi son lo mismo pequeñas que largas, de cabezas pequeñas y rojas, o de cabezas negras y hasta blancas. El me llama para que las vea.  Yo quisiera verlas, pero no puedo. El insiste, yo asiento. Mis hermanas se enojan, le dicen que está loco, que ahí no hay nada, que se deje de pamplinas. El sabe que andan por ahí, pendientes de que el esté a solas para acecharlo, para morderlo. “¿Ves esa picadura?” Me pregunta. “Ahí” dice señalando hacia la tierra seca llena de granos de maíz y gravilla donde tiene la jaula de pollos. “Allí había un montón de culebras que me mordieron cuando me metí pa’ ‘ca a darle de comer a los pollos. Tuve que irme porque no me dejaban en paz.”

Papi nunca les tuvo miedo a las culebras. Era temerario. Las cogía y hasta se las enredaba en la mano para asustarnos a nosotras sus hijas, o a los hijos de los vecinos. Reía si mostrábamos miedo o reculíamos.  Aprendimos a mostrarnos estoicas no fuera a ocurrírsele tirarnos una encima. Cuando el no estaba y aparecía una culebra, de esas pequeñas que sabíamos que eran inofensivas, igual nos alejábamos y las manteníamos a raya.  En fin que puede más la fantasía y la imaginación que la lógica. Hoy Papi teme a las culebras. Hace dos días rompió el faldón del lavamanos tratando de matar a una que se le escurría y enredaba en la tela. La señora que lo cuida llamó a mi hermana para que viniera a ayudarla pues andaba con un cuchillo tratando de matar a la siniestra deslizadora y terminó haciendo trizas la tela.  La semana pasada las veía en el fondo del inodoro. Mi hermana metió la mano en el inodoro y hasta haló la cadena, pero igual las veía. Ayer decía que se le habían enredado en la camiseta y estuvo un largo rato tratando de sacar del doblez la piel que había mudado el animal y que había quedado atrapada en la tela.

Papi tiene Parkinson. Y sus culebras son el producto supongo, de los medicamentos que toma o los múltiples golpes que se ha dado en la cabeza desde que su piernas hinchadas y tiesas lo traicionan. Mi hermana dice que se ha caído más veces de las que admite. A menudo encontramos un huevucho nuevo en la frente o en la mejilla, o un golpe en la rodilla, brazo o espalda. Es triste verlo así.

Cuando le pregunté si era cierto eso que decían que había desarrollado una relación especial con el piso, se sonrió.  El siempre fue pícaro y aun aprecia el humor. También le agrada escuchar música y de vez en cuando lo oigo tararear alguna canción aunque su voz trémula y baja hace más difícil oírlo con facilidad o percibir algún leve cambio en su expresión facial. Todavía disfruta de jugar dominós y gana la más de las veces. Un día intenté jugar barajas con el, segura de que ahora si le ganaría—el nunca perdía cuando jugábamos-- pero no fue así. Su mente aunque desvaría por ratos, es astuta para los números, las barajas y los dominós.

Por eso me da tristeza verlo pelear con las culebras. Me pregunto si no será capaz de aceptar que las víboras que aborrece no están ahí sino en su mente como lo hace el personaje de la serie Perception. Después me digo, pero si eso es sólo ficción. Seguro que separar lo que se sabe de lo que se ve no puede ser fácil, menos aun para una persona enferma. No importa cuán lúcida parezca por momentos ni cuan inteligente sea o haya sido.

Cuando me despedí de él anoche le dije. “No hagas locuras” y el me contestó “Yo no hago locuras, es que estoy loco” y sonrió.

Saturday, August 23, 2014

Una analogía para estos tiempos



Creo que se pueden establecer ciertos paralelismos entre los que ocurre en Ferguson, Missouri y lo que ocurre en la franja de Gaza. Aquí vemos dos comunidades marginadas luchando por sobrevivir.  En la primera, tenemos a los negros americanos que se enfrentan a los blancos que ostentan el poder.  En la otra, tenemos a los palestinos que se enfrentan a los israelíes que controlan la región.

En Ferguson, los negros están cansados de ser el objeto de todos los males de sus comunidades. Que si hay criminalidad, fueron ellos; que si hay pobreza es porque ellos no quieren salir de la pobreza; que si no quieren estudiar; que si les gusta vivir del cuento, etc. La verdad es que la muerte de Michael Brown no es una anomalía, sino el resultado de años de discrimen racial. En Missouri—igual que en otros estados—ver a un  negro caminar solo por las calles, o peor, acompañado ya lo hace culpable o por lo menos sospechoso de un crimen. ¿Cuál? El que sea, el que yo sea capaz de imaginarme. Lo interesante es que se han dado ciertos fenómenos interesantes en Ferguson.  Según he leído, hasta los 80, la población del pueblo era casi exclusivamente blanca (80%). En años recientes, se ha transformado y hoy es mayoritariamente negra (67%).  Esto trae un problema importante: las comunidades negras tienden a ser pobres. Así que la prosperidad de la que gozó la ciudad en algún momento ha mermado.

Habría que estudiar las razones para el cambio demográfico, pero yo apostaría que a medida que los negros fueron llegando, los blancos se marcharon. También es posible que los blancos se marcharan por el cierre de fábricas y otros empleos y los negros fueran ocupando espacios más accesibles de vivienda.  Hace apenas tres años, se elevó Ferguson como la capital del meth (una droga potente) en EEUU. Aunque parece que su consumo ha bajado-- Ferguson aparece ahora como el tercer consumidor de la droga—todavía constituye un reto para las comunidades y las autoridades.

Por otra parte, las escuelas, la policía y demás entidades gubernamentales todavía están controladas por blancos.  Como habrán leído en la prensa, hay sólo 3 policías negros en Ferguson. Como muchas otras partes del mundo, incluyendo EEUU, la crisis en el mercado de las hipotecas, la banca y el desempleo reinan en esta área. Solo que cuando las comunidades son de color negro, los problemas se barren bajo la mesa.  Brittney Cooper en Salón.com comenta que la “violencia que presenciamos es el resultado de la pobreza y falta de oportunidades que arrinconan a los pobres sin que estos vean la posibilidad de escapar de ella.” (traducción libre) Tampoco podemos olvidar el fantasma de la esclavitud que aun persigue a los norteamericanos aunque traten de borrar su legado con el silencio y la indiferencia.

Igualmente en Gaza existe un legado histórico que trastoca la región. Un problema que se exacerbó cuando las Naciones Unidas sin más ni más aprobó un plan para dividir la región en dos, un área para los judíos y otro para los palestinos. Desde entonces los palestinos luchan por recobrar lo que entienden les pertenece y lo poco que les ha dejado Israel—quien continúa tratando de ganar terreno en el área que le designara las Naciones Unidas a Palestina en el 1948. Para empeorar las relaciones en esa área, Israel puso los territorios palestinos bajo ocupación militar. Como el racismo en EEUU, el racismo entre los semitas y los anti-semitas es peliagudo.

Como en Ferguson, los palestinos son señalados constantemente como la causa de todos los problemas en el área.  Igual que en Missouri, los palestinos son, en su mayoría, pobres, reciben educación de segunda clase y son marginados por los israelíes quienes les niegan hasta el derecho de existir en la región. Si algún rebelde palestino, tira una bomba, Israel contraataca con diez.

En Ferguson tratan de justificar la muerte del joven con un vídeo mostrando al joven entrando a una tienda a robar, como si un robo justificara la muerte de una persona no armada. ¿Acaso la pena por robar es la muerte? Los israelíes justifican la violencia a la que someten a los palestinos porque ya se hartan de las agresiones diarias que reciben. ¿Acaso lanzar una pedrada equivale a lanzar una granada? 

Y no digo que los palestinos sean unos santos. Según leemos en la prensa, Hamas acaba de ejecutar a unos jóvenes que alegadamente colaboraban con los israelíes. Desde su creación, Hamas ha sido un grupo extremista que, entre otras cosas, ha exigido que las mujeres usen el hijab, les niega acceso a la educación y promueven la violencia contra cualquiera que rompa con los dogmas religiosos.  O sea, que a pesar de que la guerra es, en efecto desigual por la fuerza militar de Israel—quien es subsidiada dicho sea de paso por EEUU—los palestinos, especialmente los miembros de Hamas,  no son fáciles de querer. Sin embargo, es claro que tanto Israel como Palestina pretenden continuar en la zona por lo que el único camino, y el que ambos grupos parecen esquivar, es la diplomacia. El asunto es bien complicado y yo no pretendo entenderlo completamente ni quiero juzgarlos injustamente, pero me parece que se requiere de un buen grado de mesura para calmar los ánimos, para darle una oportunidad a la paz. Sin ella ningún lado vencerá y solo una espiral de venganza, un Moebius infinito, reinará. 

Unos están llenos de miedo; otros están llenos de rabia; otros reclaman venganza por sus muertos, por sus hijos, por sus sueños perdidos…El colega dice que el problema en Gaza es que Israel es un país fundamentado en una creencia religiosa y que es allí donde está la raíz del problema.  Supongo que en Missouri la complicación no es de índole religiosa sino de una tendencia a pensar en el Otro como el malo, en odiar lo que es diferente y también rehuir del pasado en vez de afrontarlo y asumirlo.

Aquí incluyo dos fuentes que aunque no uso en mi escrito directamente, me ayudaron a entender el conflicto un poco ya que presentan una versión del conflicto en Israel y el rol de EEUU.


http://www.ifamericansknew.org/history/origin.html
http://www.counterpunch.org/2014/08/01/us-provides-israel-weapons-used-on-gaza/


Aclaración: Debo señalar que estoy consciente de que hay una importante diferencia entre la situación de los palestinos y la de los negros americanos: los palestinos NO siempre fueron una minoría marginada...antes del siglo XX dominaban la zona ahora en guerra.

Monday, August 18, 2014

The Book Thief



Después de haber leído The Book Thief de Markus Zusak decidí ver la película.  Ya sabía que eso sería problemático, por eso de las expectativas que uno se hace de lo que debería ser la versión fílmica. Cuando uno lee, no puede evitar, de algún modo, ir haciéndose su propia película mental. Nos imaginamos el barrio, los personajes, las expresiones. En fin que ver una película sobre un libro, especialmente si nos ha gustado, presenta un reto especial: darle un trato justo a una representación visual de una obra.

La mayoría de las películas aclaran que el film está basado en la novela, o sea, NO es la novela. Igual sucede cuando es una versión fílmica de una biografía o de algún acontecimiento histórico. Supongo que eso le ofrece flexibilidad al guionista (quien re-escribe la obra) para jugar con la historia. Pocas veces el guión se ajusta fielmente a una u otra novela. Creo que el medio visual no lo permite.  Por ejemplo, el narrador en The Book Thief es la muerte. Es a través de sus ojos que vemos y conocemos a los personajes. En la versión fílmica la muerte no interviene sino al comienzo y al final. Y es lógico porque si podemos ver lo que sucede, y a quien le sucede no precisamos de alguien que nos describa todo lo que ocurre ni cómo se ve el cielo ese día. (Como aparte, yo creo que debieron eliminar al narrador del todo…).

Muy pocas versiones fílmicas complacen a los fanáticos de la versión escrita. Todo el que haya leído un libro, el que sea, y después ve la película se siente defraudado. (Creo que los de Game of Thrones lo han hecho bastante bien y bastante fiel al mundo creado por Martin) En el caso de The Book Thief los guionistas obviamente tuvieron dificultades en proyectar la poesía, los colores, la centralidad de la letra escrita que predomina en este libro. Liesel Meminger, la protagonista, es una niña solitaria que encuentra solaz en los libros aun cuando al principio no es capaz de descifrar su contenido. Cuando por fin aprende a leer, lee y re-lee con tal de aprehender las palabras, capturar su esencia. Sin embargo, la película se centra en la trama y ahí es que el lector chilla y recula. Y eso no quiere decir que la trama no sea original. Aquí se narra la historia del nazismo desde la perspectiva de los alemanes con inclinaciones comunistas.  Liesel (Sophie Nélisse), y su amigo Rudy (un personaje adorable en la novela) no han sido convertidos al nazismo y cuestionan las acciones de sus compatriotas. El único judío que juega un papel central, Max, es un artista que inventa un mundo de palabras para Liesel y le permite a la niña escribir su propia historia. Le enseña cómo representar al mundo en palabras cuando le pide a Liesel, ya que el no puede salir a la calle, que le describa el día y su entorno.

En The Book Thief  (film) la representación de los personajes tampoco es convincente para mí. Aunque cuenta con dos actores importantes como Geoffrey Rush en el rol del padre adoptivo y de Emily Watson como la madrastra, el director no logró capturar la callada dulzura de Hans ni la tierna gruñonería de Rose-- aquí digo, estoy prejuiciada por la lectura del libro puesto que al colega le gustó Hans Hubermann aunque no Frau Hubermann. Liesel, la encontré demasiado bonita, demasiado estilizada para Liesel quien en el libro es hasta un poco machúa (tomboyish) y siempre anda enredada con los niños jugando futbol y peleando..no hay otras niñas en la obra (¿porqué será eso?). Rudy pierde también fuera de la novela. El colega lo percibió como un majadero impertinente y es uno de los personajes más adorables de Zusak. Es leal, tierno, gracioso...valiente.

En fin que recomiendo la lectura definitivamente y la película sólo si no ha leído la novela.

Friday, August 01, 2014

También la lluvia



Hace poco un amigo me preguntó que películas había visto últimamente y me quedé en blanco.  Lo cierto es que he estado tan jukeá’ con las series televisivas que apenas veo películas… Sin embargo, ayer vi una que quisiera comentar. Su título es También la lluvia (2010).  Este film de la directora española Iciar Bollaín a quien conocí por primera vez con Te doy mis ojos (que trata la violencia doméstica, 2003), narra la historia de un director, que intenta filmar una película sobre la devastación indígena durante la conquista del “nuevo mundo.”  El director, Sebastián (Gael García Bernal) y su productor Costa (Luis Tosar) eligen a Bolivia para filmar pensando en ahorrarse uno billetitos al usar inditos del área que estén dispuestos a trabajar por una miseria. Sin embargo, desde el comienzo, en las mismas audiciones, se enfrentan a un indígena activista que les dificulta el trabajo.  Daniel (Juan Carlos Aduviri) el indígena, es asignado el rol del jefe de los nativos.  Su papel es imprescindible para culminar con éxito el rodaje y es aquí donde comienzan los problemas.

También la lluvia se lleva a cabo durante los tiempos en que los bolivianos comienzan a darse cuenta de lo que significa la privatización del agua para las comunidades marginales y se extiende hasta la gran revuelta del agua en Cochabamba.  Para dar un poco de trasfondo histórico, en 1999 el gobierno de Hugo Bazner entrega el control de las aguas de Cochabamba a la compañía Betchel por un período de 40 años.  La compañía en pocos meses—aunque ellos alegan que fue el gobierno y no ellos-- sube el costo del agua de manera tal que muchos no pueden pagar las tarifas y buscan agenciarse otras formas de acceso al agua.  Sin embargo, Betchel se queja de esto y el gobierno apoya a la compañía y pone trabas a los locales para hincar pozos y usar métodos alternos.  Como dice Daniel en el film “también la lluvia” ha sido prohibida, o sea que tampoco pueden almacenar agua de lluvia para cubrir sus necesidades. El resultado de esta intransigencia, de no permitirles otras maneras de acceso al agua, es una protesta de varios meses que culmina con la muerte de un protestante y la cancelación del contrato con la multinacional.(Es, por cierto, a raíz de estas protestas a las que se unieron algunas compañias privadas y los de la siembra de coca, que surge con fuerza la figura de Evo Morales).

Aunque el film no entra en todo el detalle de la protesta, si pretende bastante obviamente mostrar un paralelo entre la compañía de cine y los conquistadores de antaño. Sebastian se pinta como un idealista que quiere contar la historia de explotación mientras que su compañía llega con planes de aprovecharse del trabajo de los bolivianos indigentes que usan de extras.  También se muestran el director y productor poco simpáticos a las diferencias culturales.  En una escena el director quiere filmar a las mamás ahogando a sus críos en el agua para librarlos de la esclavitud porque “así ocurrió” y las madres se niegan ya que siquiera conciben la idea. Cuando Sebastián increpa indignado a Daniel por la reacción de las mujeres—aun cuando se vayan a utilizar muñecos—el activista le dice “Hay cosas más importantes que tu película Sebastián.”

Aunque Daniel es un personaje atractivo, su derrota emocional al final lo hace lucir débil. Los otros personajes no son del todo convincentes. Sebastián vacila entre la compasión y la indiferencia. Y Costa, el productor, no es consistente en su rol del enforcer y termina ayudando a Daniel…El personaje más atractivo resulta ser un actor alcohólico pero temerario, el personaje de Colón (Karra Elejalde), que reta a los demás a abandonar la hipocresía. También es el único que decide quedarse en Bolivia cuando los demás se marchan por su seguridad, ya que “nadie me espera”.

En fin que a pesar de que es un poco desigual la actuación y la motivación de los personajes, es una película que merece la pena y podría ser muy útil en una clase en la que se debata los meritos de la privatización, tema que nos toca muy de cerca, y la explotación de las comunidades indígenas en America, toda ella.

Algunas fuentes por si desean más información sobre “la guerra del agua”:



Monday, June 23, 2014

Las uniones, otra vez



Según la historiadora Barbara Tuchman en su libro A Distant Mirror: The Calamitous Fourteenth Century,  durante la gran plaga que diezmó a una buena parte de la población de Europa en el siglo XIV, los habitantes, carentes de explicación por este aparente castigo de Dios, buscaban a quien cargarle la culpa. Algunos decían que era resultado de la corrupción en la iglesia católica, otros que era la propagación de los musulmanes, y todavía otros que era la avaricia de los judíos. Como no era posible eliminar a la iglesia ni a los musulmanes, el foco de atención recayó en los judíos, el perfecto extraño, el Otro por excelencia ya que estos tendían a mantenerse al margen de la vida política y no se casaban fuera de su núcleo religioso.  Aun cuando la iglesia no promovía esta posición, la gente llegó a esa conclusión sin que mediara lógica alguna. Los judíos no morían en igual número que el resto de la población (porque por ejemplo, seguían prácticas higiénicas más saludables, entre otras), por lo que se usaron como chivo expiatorio y así empezó la purga de judíos de Europa occidental.

Las uniones se han convertido en el caso de Puerto Rico en el chivo expiatorio. Como bien dice Wilda Rodríguez se ha propagado un sentimiento antiobrero que da miedo. La indignación de la población se ha centrado en los sindicatos que buscan proteger los “derechos adquiridos” de sus miembros, mientras el gobierno y las manos nebulosas (los inversionistas/los bonistas) que han sido los culpables de la situación se sientan cómodos a decidir como más complicar la situación.

Ciertamente la exposición de los sindicatos en los medios no les ha servido bien. En vez de retratar su preocupación, los medios los han proyectado como los intransigentes que no entienden que “todos deben aportar” a mejorar la situación del gobierno en crisis. Llueven las cartas denunciando la avaricia de las uniones, su falta de solidaridad, su aparente ceguera ante la crisis que sufre el país. Esta mañana un animador radial y su compañera regañaban a los sindicatos por el paro general.  La falta de solidaridad era increíble: “A todo el mundo no les interesa su protesta... Protesten sin molestar a los demás, etc.”

Y mientras acá buscamos regañar a las uniones que no se callan y protestan, en otros lares buscan refinanciar la deuda.  Apenas ayer salió un reportaje sobre la deuda en Francia. Una auditoria que se hizo a la deuda francesa concluyó que era ilegítima. Según el reportaje, una deuda es ilegítima si crece a favor de intereses privados sin tomar en consideración el bienestar de la población. Puesto que han determinado que no es legítima, los franceses exigen una moratoria a la deuda o la cancelación de buena parte de ella. También Cristina Fernández estaba en la boca de todos recientemente por su rechazo a lo que ella tildó de “extorsión” de parte de las casa acreditadoras. Según la presidenta de Argentina, se va a pagar la deuda “pero no queremos ser cómplices de esta forma de hacer negocios que algunos quieren instalar en el mundo".

¿A qué forma de hacer negocios se refiere?
Comienzo por decir que siempre me he preguntado quienes son los inversionistas a los que les debemos y por qué siguen fiándole al gobierno. Bueno, a ver si logro explicar esto—me perdonan o corrigen los que saben del asunto. El gobierno toma prestado para los grandes proyectos, por ejemplo, para establecer la tarjeta de salud, para el tren urbano, para el Centro de Convenciones. La idea es que estos proyectos van a generar nuevos ingresos al fisco.  Cuando esto no sucede (la tarjeta de salud contaba con que los Clinton pasaran la tarjeta de salud en Estados Unidos y sufragaran con una inyección federal los gastos que generaría; las rutas del tren no llegan a ninguna parte; el Centro no sido aprovechado al máximo) y resulta en una carga adicional para el erario, se emiten bonos. Estos bonos los adquieren los bancos que especulan sobre lo que pueden generar a largo alcance, les suben las tasas de interés a los gobiernos para cualquier otro préstamo que saben que van a necesitar y luego se dedican a revender los bonos, y los gobiernos a pagar la deuda a unas tasas altísimas. No en balde Fernández tilda a las acreedoras de extorsionistas. Los bancos, así como los bonistas que compran estos bonos chatarra, saben que ellos van a ganar y mucho, también saben y no les importa, que los gobiernos van a perder.

Como de la emisión de bonos y cómo funciona entiendo poco, incluyo una cita de Marxuach sobre la emisión de bonos que hiciera el gobierno de Puerto Rico en marzo del 2014:

Puerto Rico ha colocado exitosamente una emisión de bonos por la cantidad de $3,500 millones en el mercado de bonos municipales de Estados Unidos. El precio ha sido alto. Los bonos se vendieron a 93 centavos el dólar y con una tasa de interés de 8%. Esto significa que el rendimiento exento de los bonos es igual a 8.72%, lo que es equivalente a un rendimiento tributable de 14.3%. Los fondos producto de la emisión se utilizarán casi en su totalidad para refinanciar o pagar deudas existentes y muy pocos están destinados para inversión pública. En síntesis, esta transacción ayuda a mantener a flote al gobierno de Puerto Rico hasta el 2015 pero no resuelve los problemas fiscales de Puerto Rico ni a corto ni a largo plazo.

En fin que, a pesar de que nos han hecho creer que pagar la deuda es más importante que conservar los trabajos y beneficios del pueblo, la celebración por la emisión de bonos fue otro “show” con muchas luces brillantes y humo para desviar la atención del verdadero asunto: no hay dinero. Ahora, cualquiera con la cabeza bien puesta debe entender que eliminando empleos y empeorando las condiciones de los empleados públicos o privados NO va a mejorar las cosas. Sí nuestra economía está basada en el consumo—aquí no se produce mucho y se exporta poco—y no circula el dinero entre los consumidores, las cosas NO van a mejorar.

Como dice Mayra Montero en su columna de este domingo “o se renegocia, [la deuda] pidiendo términos más holgados para que nos dejen crecer” o estamos jodíos. Aquí hay que determinar ¿qué es más importante? ...que los acreedores (los sumamente ricos) recuperen su inversión, o que el pueblo trabajador (que apenas aguanta el estrés de su presente situación) termine pagando los platos rotos, sin empleo, sin beneficios, sin apoyo de nadie porque aquí la solidaridad se murió o por lo menos está desahuciada.

En un programa de WAPA con Normando Valentín (incluyo enlace abajo) se denunció el caso de varias compañías fantasmas que operan en la isla sin estar registradas en el Departamento de Estado y que no pagan contribuciones en lo absoluto al gobierno de la isla. Entre estas se encuentra Bornado Realty Trust que administra varios centros comerciales como Plaza del Norte, Los Paseos y Monte Hiedra. Según este reportaje, estas compañías se llevan más de 500 millones del país al año y no pagan NADA al gobierno. Seguro que detrás de esas compañías están los bonistas y acreedores que ahora pretenden que la isla pague la deuda que ellos han ayudado a crecer robandole a Hacienda (o sea, a nosotros) y que la isla se hunda en la miseria. Lo peor es según Valentín que Hacienda y Justicia conocen de estas compañías y no hacen NADA para recuperar algo de los millones que se llevan ILEGALMENTE de la isla.

Para concluir, no crean toda la propaganda en contra de los unionados. No hagamos como los jueyes como bien dice Alexis Zárraga de El Vocero:
Hay un debate de la forma en que se maneja la Autoridad de Energía Eléctrica y cómo afecta a los consumidores. Mientras todo indica que la AEE hay que romperla y hacerla otra vez, el pueblo solo ha gritado por una cosa: los sueldos de los unionados. O sea, salió a la luz pública un montón de cosas que escandalizarían a una nación cuerda, pero seguimos peleando porque fulanito entró por pala y está a 25 pesos la hora sin tener un bachillerato. Aquí yo creo que ni siquiera les molesta “la pala”, porque al ser la orden del día en los empleos ya lo toman como algo “normal”; pero el que fulanito cobre “bien” con menos estudios que otras personas los pone a parar la trompa y a mirar atravesao. Podemos pelear para que haya más igualdad económica en la sociedad y todos cobremos más, pero no queremos eso. Queremos que fulanito cobre menos de lo que se gana, así que demonizamos a los de las uniones porque luchan por sus derechos.

Así que como dice Ramos Perea en su página de Facebook: Los beneficios de los miembros de la UTIER no los hemos pagado nosotros, el pueblo trabajador. Son el fruto de luchas de años.  Ahora, las mansiones y lujos del gobierno han salido de nuestros bolsillos.  Es a ellos a quienes debemos exigir sacrificios.

Aquí les incluyo los enlaces de las fuentes que he citado:

https://www.youtube.com/watch?v=3fiEavQX7k4&feature=youtube_gdata_player

http://www.noticel.com/noticia/137792/el-pais-a-la-deriva-y-los-legisladores-con-aumento-de-668-en-salario.html
http://grupocne.org/2014/03/13/despues-de-la-emision-de-bonos/