Wednesday, August 23, 2017

La desviación prometedora

Una de las cosas que más extraño en este apartado rincón en el que vivo son las librerías. En algunas partes del mundo todavía se puede uno perder en una librería. Recientemente estuve en el Powell's de Pórtland y es enorme, demasiado. Realmente se puede uno perder allí. Tiene todo tipo de libros: nuevos, usados, antiguos y raros. Powell's además incluye todos los extras para que vayas sin prisa, o sea, baños, cafés, áreas de lectura y por supuesto, estacionamiento.

A los que no vivimos cerca de una librería solo nos queda el Internet. Y aunque sé que tengo detractores, para mi esta no es la mejor forma de descubrir nuevos autores. No hay nada como tener el libro en las manos y ojearlo. Leer esos primeros párrafos tan importantes, esos párrafos que muchas veces determinan si lo compras o lo dejas.

Añoro caminar por la calle, toparme con una librería y ver los libros desplegados en la vitrina. Uno te llama y ese te lleva a otro, y el otro a otro más. Si tienes suerte, el encargado te monta un perico y descubres un autor del que no has oído hablar jamás. Añoro también las librerías en las que los empleados incluyen sus recomendaciones en un anaquel para que leas en su propio puño y letra lo que pensaron de algún libro que les fascinó. En varias ocasiones fue así que descubrí el libro aquel que sin saberlo me esperaba.

Stephen Greenblatt autor de The Swerve: How the World Became Modern (2015) cuenta cómo dio con un libro que cambiaría su vida. Cuando era un joven estudiante, Greenblatt pasó por una librería a ver que podía comprar que no le costara mucho y se sintió atraído por un libro cuya portada incluía una reproducción de una pintura de Max Ernst, el surrealista. Compró el libro por diez centavos. Resultó ser una traducción de De rerum natura, un libro antiquísimo de Tito Lucrecio Caro, el poeta clásico. El joven Greenblatt lo leyó y su contenido tuvo un profundo impacto en él.

El libro de Lucrecio, según Greenblatt, además de ser una meditación profunda y terapéutica sobre el miedo a la muerte, establece los principios claves para una comprensión moderna del mundo.

En este libro, Stephen Greenblatt quien es profesor de Humanidades en Harvard y a quien se le adjudica la creación de la nueva historicidad, traza el descubrimiento del manuscrito en el siglo XV por un aficionado a los libros antiguos (el original fue escrito hace 2000 años) y a la literatura clásica, un tal Poggio Bracciolini. PB, quien fue secretario de Baldassare Cossa (el antipapa Juan XXIII) durante el cisma de la Iglesia Católica y uno de los grandes calígrafos de su época, tenía como pasatiempo buscar libros antiguos en una época obsesionada con el mundo clásico. Para encontrarlos, visitaba monasterios y abadías (algunos en parajes remotos y hostiles) en cuyas bibliotecas se conservaban y reproducían, a mano, la mayoría de los textos de la época. Era toda una aventura conseguir los libros que le interesaban, pero PB fue célebre en su tiempo por su astucia y éxito en descubrir valiosísimos textos clásicos que muchos consideraban ya perdidos. Greenblatt lo apoda el partero de la modernidad, o “the midwife to modernity.”

Además de contar la forma en que fue descubierto y conservado De rerum natura (La naturaleza de las cosas), Greenblatt expone las ideas centrales del poema para mostrarnos como en un texto escrito hace mas de dos mil años nacen las ideas que prevalecen en la modernidad. Es, según dice, un poema de una belleza seductora, pero también un trabajo filosófico extraordinario que tuvo una gran influencia sobre muchos pensadores como Petrarca, Bocaccio, Galileo, Boticelli, Da Vinci, Freud, Darwin, Tomás Jefferson y Einstein.

Entre algunas de las ideas del poeta que se destacan en The Swerve es que todo está hecho de partículas invisibles en movimiento constante, que chocan unas con otras creando así nuevas formas. Estas partículas invisibles son infinitas y surgen no por creación divina sino como resultado de un “swerve” o una especie de desviación inesperada e impredecible de la materia.

“De la naturaleza de las cosas” era, según nuestro autor, un libro de ideas escandalosas. El poeta argüía que el universo no existía para servir a los seres humanos, que no hay vida después de la muerte y que todas las religiones son invariablemente crueles y supersticiosas. Seguidor de Epicúreo, Lucrecio creía que la meta primordial de todo ser humano debería ser la búsqueda del placer y no el sufrimiento. Los humanos deberían acallar el miedo, aceptar la fugacidad de la vida y abrazar la belleza y los placeres del mundo.

No está mal como propuesta...

The Swerve es un libro interesantísimo que entretiene y a la vez educa. Ahora a leer a Lucrecio…


Wednesday, August 16, 2017

El problema con los súper héroes (rev)

Hay que admirar a Julia Keleher. Ocupa uno de los puestos más importantes del país, Secretaria de Educación, es miembro de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF), es profesora (alegadamente en línea) en Washington University y ahora también va a dirigir tres escuelas. Es una súper chica. ¿Cómo lo hace? No conocemos su equipo de trabajo, pero tenemos que asumir que está rodeada de muchos workaholics, que aunque no ganan ni la mitad del sueldo(s) de su jefecita, de los ojos rubios y cabellos rubios como dice la canción de Rubén Blades, se desviven por complacerla, por hacerle el trabajo más fácil, por rendirle cuentas, por hacerla feliz. ¿De qué otra forma se podría entender la presencia tan difundida de la jefa? ¿su “eficiencia”?


A mí me da pena con los pobres directores de escuela (pobres de sueldo y de espíritu, por lo que se ve); se sentirán tan incompetentes, tan poca cosa, tan ninguneados. Los directores apenas pueden correr eficientemente sus planteles individuales y aquí viene la Linda Carter wannabe a restregarles su ineptitud en la cara. “YO voy a dirigir 3 escuelas. Y ustedes ni una pueden correr bien.” Claro, que es más fácil llamar al diablo que verlo venir. Para muestra con un botón basta. Ella había prometido reorganizar y arreglar el DE para que el comienzo del curso escolar estuviera libre de conflictos. Sin embargo, a pesar del cierre de cientos de escuelas, al 10 de agosto, todavía quedaban 230 maestros sin nombrar, 53 directores (que pena que no pueda dirigir más de tres) y hasta 7 superintendentes.

Y no hay que negar que el DE es una olla de grillos. Mejores hombres y mujeres han pasado por allí y no han podido con el chillido. Tal vez, si la Keleher lograra convencer a los directores y maestros, con lo mal pagados que están, que asuman (como ella) más de un sombrero, para finales de agosto se habrá resuelto el problema. Pero si la experiencia sirve de algo es para uno no hacerse de muchas ilusiones…Ya quisiera uno que cada escuela al comenzar el curso escolar ya tuviera todo su personal contratado… Siempre he creído que es una barbaridad que para el 30 de junio no se hayan contratado a los maestros, directores y superintendentes, y que se completen los contratos de transportación, pero todos los años es lo mismo. Y claro que hay algunos que se retiran, o renuncian o whatever, pero no son tantos. Es más facil resolver 10 o quince que caigan en esa categoría que cientos que no se reclutan a tiempo.

Lo siento por la Keleher, realmente tenía la esperanza de que sino su capacidad, sus estrategías le sirvieran mejor. Sin embargo, otra vez las escuelas comienzan y no están preparadas y no tienen materiales y hay problemas de transporte y no hay maestros…y no,no, no.

PS. Tengo que añadir este enlace que me acaban de enviar de De La Nada Productions.

Tuesday, August 08, 2017

De la impericia y otros males

Temo que el periódico El Nuevo Día va por la ruta del San Juan Star. Si se fijan, la edición de hoy tiene apenas 50 páginas. Y no puede uno creer que no hayan noticias que reportar…Pero bueno, de eso, como dice Mayra Montero, no voy a hablar.

Lo que concierne aquí es la Junta de Control Fiscal. La Junta ha ordenado la reducción de la jornada laboral para la mayoría de los empleados públicos. El profesor Caraballo Cueto, economista, ha titulado su columna de hoy “La impericia económica de la Junta.”  Según el profesor si los miembros de la Junta de Control (noten quienes usan el adjetivo control y quienes supervisión) supieran algo de economía se darían cuenta que su propuesta es errada y que viene a crear además de desasosiego, mayor desestabilización ya que no habría dinero circulando para darle continuidad a nuestra economía que se basa mayormente en el consumo. (Recomiendo que lean la columna de Caraballo)

 A mí me parece que la Junta viene con unas ideas preconcebidas de lo que hay que hacer con esta jaticá de vagos que solo viven del mantengo y que aunque le pongan datos reales y fidedignos de frente no los van a creer, porque como bien dice el dicho "no hay peor ciego que el que no quiere ver." Esto también puede concluirse de su poco interés en que se audite la deuda, en que se averigüe cómo fue que se creó esta deuda monumental. Por otra parte, ellos (JCF) han gastado, según Caribbean Business “$22 millones para la operación de la junta de control fiscal, según requiere Promesa.” Esto es el equivalente, más o menos, del sueldo de unos mil trabajadores puertorriqueños--si se considera que el sueldo de la mayoría de los empleados públicos no alcanza los $2000 mensuales. “Incluso pagamos $2 millones por el mes de junio, cuando aún no se habían nombrado los miembros de la junta y Promesa llevaba menos de un día de vigencia.” Y ahora la Jaresko ha amenazado con nombrar a un Control en Hacienda para asegurar que el gobierno de RR cumpla con lo que la JCF ha establecido es la forma más eficaz (¿rápida?) de resolver el problema fiscal de la isla.

El gobierno por su parte confía en el éxito de un retiro incentivado. ¿Pero, qué incentivo puede haber para retirarse? El retiro también está en jaque y no hay trabajos. Es una falacia pensar que vas a dejar de trabajar con el gobierno porque vas a conseguir empleo en la empresa privada. Fíjense en los clasificados. El periódico antes publicaba un suplemento con trabajos disponibles de varias páginas; ahora lo único que aparece—para el que no es un profesional—es para vender subscripciones. Conozco varios jóvenes desempleados que quisieran trabajar pero no tienen grados universitarios; tampoco tienen automóvil. Así que no tienen manera de dedicarse a vender subscripciones. Hay que trabajar primero y después se consigue el carro.

Se me ocurre que primero le consigas trabajo, y después lo incentives a retirarse. No es justo tirarlos al vacío.

Otro comentario que no quiero dejar de hacer es que yo no asumo ninguna responsabilidad por el desmadre del gobierno. No cedo voluntariamente ni un solo centavo de mi bolsillo. Que recorten los subsidios a las grandes empresas y las corporaciones; que recorten los gastos de la Junta y de la legislatura; que recorten de arriba para abajo que en lo que me toca a mí ya se habrá resuelto el problema.

Como dice el comentarista Juan López Bauzá: “En estas circunstancias de abuso y de mentira colectiva a niveles estrepitosos, resulta casi una reacción normal que los sometidos, que los amarrados, se acusen a sí mismos del fracaso colectivo, haciéndole eco a las burlas del amo. La idea de que lo hemos hecho mal nosotros, luego de que el amo nos diera la oportunidad para hacerlo bien, es una de las formas más perversas y eficientes que existen para preservar, mediante la culpa compartida, tan evidente estado de ilegalidad política.”

Referencias:
https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/laimpericiaeconomicadelajunta-columna-2347019/#
https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/puertoricoamarradoyflagelado-columna-2346932/#
http://cb.pr/se-disparan-los-costos-de-la-junta-de-control-fiscal/