Friday, September 15, 2017

La soga parte por lo más fino

Michael Pierluisi, secretario de DACO, se quejaba en El Nuevo Día del 15 de septiembre de que aunque se había hecho público el robo de información personal que sufrió Equifax y de la que miles puertorriqueños podían ser víctimas, pocos han ido al site de la compañía a averiguar si se encontraban entre los afectados. Yo creo que aquí hay algo de sabiduría popular. Yo vi el anuncio y me preocupé, pero más me preocupó tener que regalarle mis datos a una compañía para que averigüe si estoy afectada. Digamos que, como muchos puertorriqueños, desconfío de estas compañías.

En el mismo reportaje sobre el lamento del secretario, aparecía Pierluisi, animando a la gente a hacerse cliente de Equifax, subscribiéndose a su servicio ya que era gratuito, pero nada lo es realmente.

Por mi suspicacia natural a cualquiera que me quiera atosigar un producto, me lancé a averiguar de qué se trata todo esto. Me encontré con una columna muy interesante de Mother Jones en el que acusa a Equifax de cobrar por congelar las cuentas de sus clientes individuales, o sea, la gente común y corriente. Según este reportaje de MJ, los grandes clientes de Equifax y demás compañías son las aquellas que solicitan la información crediticia de los clientes cuando van a venderles un producto; o sea los bancos hipotecarios, las compañías de venta de autos, etc. y poco le importan los usuarios individuales, o sea tu y yo.

Veamos la situación. Equifax es una de tres grandes compañías que se dedican a recopilar la información privada de millones de personas. Ellos tienen sin que tú se lo hayas confiado, todo sobre ti. Tu número de seguro social, tus cuentas, tu número de banco, etc. Hace varios días Equifax anunció que le habían jaqueo’ la cuenta y la información personal de millones de consumidores estaba en peligro. Para subsanar el mal, Equifax envió un comunicado alentando a la gente, fueran clientes o no, a ir a su página y averiguar si estaban entre los afectados. Si la persona se encuentra entre los afectados, la persona se comunica con Equifax, y su información se congela para que nadie tenga acceso a ella. Cuando una cuenta se congela a petición de un cliente, nadie puede solicitar crédito a ese nombre sin que el que solicita la congelación dé su consentimiento.

Hasta ahora todo parece santo y bueno, pero por lo que he leído congelar una cuenta trae consigo un sinnúmero de problemas. Entre estos, el papeleo cada vez que quieres liberar información a un ente específico.

Kevin Drum de MJ lleva años pidiendo que se regule a las agencias crediticias que, según el, se lucran de los jaqueos. Drum propone que los consumidores no tengan que responsabilizarse por los problemas en los que incurren las compañías. Algo así como lo que sucede con las tarjetas de crédito. O sea, si le jaquearon la cuenta por negligencia en la seguridad éstas deben congelar todas las cuentas automáticamente y no esperar que el cliente afectado y muchas veces ajeno a que su información crediticia aparece en Equifax por ejemplo, tenga que solicitarla y pagar por ella. Según el reportero, las compañías no hacen todo lo que pueden para que la información personal a la que acceden, sin permiso, esté debidamente protegida.

Otro problema es que al suscribirse a Equifax, la persona se compromete a no demandar a la compañía si su información es robada e utilizada. (Cualquiera a la que le hayan robado la identidad le puede contar lo frustrante y cuesta arriba que es restablecer su crédito.)

Ann Bahney de CNN Money reporta que ya existen varias demandas de clase ligadas a este lío. Algunos abogados alegan que la compañía infringió en su obligación de proteger los datos a los que accede y acumula sin permiso. Aparentemente, Equifax sabía que había habido un problema de seguridad desde Julio y no fue hasta septiembre que lo vino a informar. En el mientras tanto, los hackers estaban usando la información robada.

A pesar de que a nivel local, el representante Ángel Matos García, está pidiendo una investigación del suceso, ya en el congreso Norteamericano Bob Menéndez, demócrata, también solicitó vistas públicas para revisar la labor y la responsabilidad de las agencias crediticias ante situaciones como esta. También la Federal Trade Comisión está supuestamente investigando a las compañías tras este suceso.

En fin, que hacemos bien en no confiar ni dar permiso para que se utilicen nuestros datos. Debería haber una mediación entre el que pide investigar mi crédito y quien tiene acceso a el. O sea, solo yo debo decidir quien ve mi información financiera y personal. La verdad que los consumidores somos siempre el chivo expiatorio y por donde parte la soga…
 

Ah y si recibe una llamada de Equifax o compañía crediticia informándole que su cuenta fue jaqueada, enganche inmediatamente o llame a la policía. Equifax no está haciendo estas llamadas. Mientras tanto, ojo a sus tarjetas de crédito.


Referencias:

https://www.elnuevodia.com/negocios/economia/nota/dacolepidedatosaequifaxtrasincidentedeseguridadinformatica-2357852/

http://www.motherjones.com/kevin-drum/2017/09/its-time-to-regulate-the-hell-out-of-credit-reporting-agencies/

http://www.motherjones.com/wp-content/uploads/2017/09/blog_you_own_you.pdf
http://money.cnn.com/2017/09/15/pf/equifax-lawsuits/index.html

http://www.businessinsider.com/heres-why-you-shouldnt-freak-out-about-the-equifax-breach-ftc-identity-theft-credit-card-report-2017-9

http://sincomillas.com/legislador-pide-que-se-investigue-ataque-equifax/

http://sincomillas.com/mas-de-un-millon-de-puertorriquenos-podrian-estar-involucrados-en-incidente-de-seguridad-informatica-de-equifax/

Monday, September 04, 2017

Yo Acuso




Foto tomada de su página de FB

Vean esta foto de Nina Droz. En ella se le ve feliz, bella, elegante. Su cabello negro contrasta con su amplia sonrisa y sus labios rojos. Es una foto que exige un gesto. No, No soy amiga de Nina Droz. Nunca había oído hablar de ella hasta su arresto. Pero su caso me preocupa y por eso elijo escribir sobre ella.

Aunque desconocida para mí, Nina Droz era muy conocida entre su círculo de amistades y parece ser que como activista. Según una de sus páginas de Facebook tenía 2243 seguidores. Nosotros la venimos a conocer tras su arresto por los incidentes relacionados con el Paro Nacional que se llevó a cabo en la Milla de Oro el primero de mayo de 2017.

Al momento de su arresto Droz enfrentaba dos cargos, uno por conspiración y el otro por uso malicioso de fuego. A pesar de que fue arrestada por los policías locales, los federales intervinieron y tomaron la jurisdicción de su caso. Aunque sus abogados solicitaron que fuera liberada y ofrecieron pagar la fianza, el Tribunal Federal en Puerto Rico denegó su petición por considerarla un peligro para la sociedad. Después de pasar 73 días en la cárcel en julio, Nina se declaró culpable de “conspirar para cometer una ofensa contra Estados Unidos”. Según el periódico Primerahora, “La moción no establece qué tipo de acuerdo hizo,” ni las condiciones. También aclara el medio que existe, interesantemente, una orden de mordaza en su caso “que impide a fiscales y abogados explicar el alcance de lo que se negoció”.

La joven que renunció a su derecho a un juicio se expone a un mínimo de cinco años de prisión y una multa de 250 mil dólares. Sin embargo, sus abogados buscan que se le sentencie a tiempo cumplido o un máximo de dos años. En el mientras tanto han surgido denuncias del trato que ha recibido la “chica que respira fuego”, el seudónimo con el que algunos se refieren a la prisionera por el rol que tuviera en una película filmada en la isla, “Runner, Runner”. Droz hace el papel en esta cinta, minúsculo, de una mujer en una feria que lanza fuego por la boca.
Foto de FB
Nina no es una niña. Es una mujer de 37 años. Es también, como sospechaba, modelo y artista. Según su página de FB (una de ellas, pues hay varias), al momento de su arresto estudiaba en la UPR de Bayamón, pero no es como se dice en las redes de esas estudiantes que no se gradúan. Antes de estar en la UPRB, estudió en la Full Sail University (una universidad que ofrece grados en las artes) y tiene un bachillerato en Comunicaciones de la Interamericana de Bayamón. Si lleva veinte años estudiando (¡que barbaridad!) parece ser más como forma de mejorarse o reinventarse. Ella se describe como una “hopeless romantic”, amante de los automóviles, de la ropa vintage, del arte, la música, los caballos y los perros. También se autodenomina “a fighter”.

Aparentemente al momento de su arresto todavía vivía en casa con sus padres, nada raro para una mujer soltera en la isla. Parece haber estado medicada por depresión. Al conocer de su arresto los padres fueron a llevarle sus medicamentos, entre otras cosas. Según un reportaje, el magistrado federal determinó que sus problemas de salud mental y un arresto previo por embriaguez, la hacían un peligro a la comunidad.

El caso de Nina Droz no parecería importante. Podría ser una independentista más arrestada por desafiar las autoridades. Sin embargo, está siendo tratada de manera inusual. La licenciada Nogales alega que la joven está siendo sometida a castigos severos. Que la mantienen en solitaria por largos períodos, no le permiten asearse y le niegan la comunicación con su familia. Yo me pregunto ¿por qué? ¿Acaso se ha convertido en el chivo expiatorio del paro del 1ero de Mayo? ¿Acaso (no sabemos lo que ocurre allí, ni sabremos hasta que ella nos lo cuente) se atrevió a desafiar a algún guardia, a pedir algo que parecía extravagante, a exigir que se le tratara con respeto? ¿Acaso quieren romperla? ¿Acaso quieren obligarla a hablar o decir algo que no es cierto o que ella prefiere guardar? ¿Acaso sabe algo que puede perjudicar a alguien “importante”? Se me ocurren varios escenarios en los que Nina Droz, quien de niña soñaba con ser famosa, resulte la víctima de terceros. A veces, su belleza y talento histriónico puede servir para bien, otras se presta para lo contrario. Históricamente, las cárceles son lugares en los que no se redime a nadie y menos a los condenados a la soledad y el silencio.

Tito Román quien fuera arrestado en junio por protestar el arresto de Droz, entiende que es un “acto de represión a las personas que luchan… para que no sigamos la lucha”. El Licenciado Eduardo Villanueva sospecha que “han cogido su caso para tratar de dar un ejemplo intimidatorio a los demás que están luchando contra la dictadura de la Junta de Control Fiscal”. También teme Villanueva Muñoz, que “castigos impuestos a la joven tengan el propósito de crear un clima en su contra entre la opinión pública para que la juez le imponga el máximo de sentencia en lugar de la sentencia recomendada por la fiscalía".

Mientras tanto los haters se han puesto las botas. Siempre es triste ver como del árbol caido los haters hacen leña. No tienen ninguna compasión por la encarcelada y hacen comentarios que apelan al odio y la humillación de aquellos que piensan de manera diferente, o que se atrevan a desafiar al estado. Se rien de su desgracia. Sus reacciones son comparables al odio que destilaban los grupos reaccionarios en Charlottesville hace solo unas semanas.

FB
Yo, por el contrario, no le deseo mal. Quisiera que Nina estuviera libre, que pudiera volver a modelar, o dibujar, o jugar billar, o arroparse en la bandera y posar tranquila en su propio cuerpo, en su propia patria, bajo sus propias condiciones. Lo que hizo después de todo no tuvo víctimas humanas. Los daños al banco podrían sumar miles de dólares pero el daño que ese banco y otros parecidos le han hecho al país son mayores y sus actos quedarán impunes.














Fuentes:
http://www.nodalcultura.am/2017/06/arrestan-al-cineasta-tito-roman-en-san-juan-de-puerto-rico/
http://www.primerahora.com/noticias/policia-tribunales/nota/denunciancastigosexcesivoscontraninadroz-1241501/
http://www.noticel.com/noticia/205041/nina-droz-se-declarara-culpable-por-actos-en-paro-nacional.html
https://www.change.org/p/libertad-para-nina-droz-franco/sponsors/new?source_location=after_sign
http://www.noticel.com/noticia/202752/chica-que-respira-fuego-seguira-en-prision-por-disturbios-del-paro-nacional.html
http://www.elvocero.com/ley-y-orden/nina-droz-se-declara-culpable/article_e290d9ae-6740-11e7-9d9b-33723664a06d.html
http://www.primerahora.com/noticias/policia-tribunales/nota/ninadrozharaalegaciondeculpa-1233642/
http://www.claridadpuertorico.com/content.html?news=D4633397A02CA9471911E7A8493E1422




Wednesday, August 23, 2017

La desviación prometedora

Una de las cosas que más extraño en este apartado rincón en el que vivo son las librerías. En algunas partes del mundo todavía se puede uno perder en una librería. Recientemente estuve en el Powell's de Pórtland y es enorme, demasiado. Realmente se puede uno perder allí. Tiene todo tipo de libros: nuevos, usados, antiguos y raros. Powell's además incluye todos los extras para que vayas sin prisa, o sea, baños, cafés, áreas de lectura y por supuesto, estacionamiento.

A los que no vivimos cerca de una librería solo nos queda el Internet. Y aunque sé que tengo detractores, para mi esta no es la mejor forma de descubrir nuevos autores. No hay nada como tener el libro en las manos y ojearlo. Leer esos primeros párrafos tan importantes, esos párrafos que muchas veces determinan si lo compras o lo dejas.

Añoro caminar por la calle, toparme con una librería y ver los libros desplegados en la vitrina. Uno te llama y ese te lleva a otro, y el otro a otro más. Si tienes suerte, el encargado te monta un perico y descubres un autor del que no has oído hablar jamás. Añoro también las librerías en las que los empleados incluyen sus recomendaciones en un anaquel para que leas en su propio puño y letra lo que pensaron de algún libro que les fascinó. En varias ocasiones fue así que descubrí el libro aquel que sin saberlo me esperaba.

Stephen Greenblatt autor de The Swerve: How the World Became Modern (2015) cuenta cómo dio con un libro que cambiaría su vida. Cuando era un joven estudiante, Greenblatt pasó por una librería a ver que podía comprar que no le costara mucho y se sintió atraído por un libro cuya portada incluía una reproducción de una pintura de Max Ernst, el surrealista. Compró el libro por diez centavos. Resultó ser una traducción de De rerum natura, un libro antiquísimo de Tito Lucrecio Caro, el poeta clásico. El joven Greenblatt lo leyó y su contenido tuvo un profundo impacto en él.

El libro de Lucrecio, según Greenblatt, además de ser una meditación profunda y terapéutica sobre el miedo a la muerte, establece los principios claves para una comprensión moderna del mundo.

En este libro, Stephen Greenblatt quien es profesor de Humanidades en Harvard y a quien se le adjudica la creación de la nueva historicidad, traza el descubrimiento del manuscrito en el siglo XV por un aficionado a los libros antiguos (el original fue escrito hace 2000 años) y a la literatura clásica, un tal Poggio Bracciolini. PB, quien fue secretario de Baldassare Cossa (el antipapa Juan XXIII) durante el cisma de la Iglesia Católica y uno de los grandes calígrafos de su época, tenía como pasatiempo buscar libros antiguos en una época obsesionada con el mundo clásico. Para encontrarlos, visitaba monasterios y abadías (algunos en parajes remotos y hostiles) en cuyas bibliotecas se conservaban y reproducían, a mano, la mayoría de los textos de la época. Era toda una aventura conseguir los libros que le interesaban, pero PB fue célebre en su tiempo por su astucia y éxito en descubrir valiosísimos textos clásicos que muchos consideraban ya perdidos. Greenblatt lo apoda el partero de la modernidad, o “the midwife to modernity.”

Además de contar la forma en que fue descubierto y conservado De rerum natura (La naturaleza de las cosas), Greenblatt expone las ideas centrales del poema para mostrarnos como en un texto escrito hace mas de dos mil años nacen las ideas que prevalecen en la modernidad. Es, según dice, un poema de una belleza seductora, pero también un trabajo filosófico extraordinario que tuvo una gran influencia sobre muchos pensadores como Petrarca, Bocaccio, Galileo, Boticelli, Da Vinci, Freud, Darwin, Tomás Jefferson y Einstein.

Entre algunas de las ideas del poeta que se destacan en The Swerve es que todo está hecho de partículas invisibles en movimiento constante, que chocan unas con otras creando así nuevas formas. Estas partículas invisibles son infinitas y surgen no por creación divina sino como resultado de un “swerve” o una especie de desviación inesperada e impredecible de la materia.

“De la naturaleza de las cosas” era, según nuestro autor, un libro de ideas escandalosas. El poeta argüía que el universo no existía para servir a los seres humanos, que no hay vida después de la muerte y que todas las religiones son invariablemente crueles y supersticiosas. Seguidor de Epicúreo, Lucrecio creía que la meta primordial de todo ser humano debería ser la búsqueda del placer y no el sufrimiento. Los humanos deberían acallar el miedo, aceptar la fugacidad de la vida y abrazar la belleza y los placeres del mundo.

No está mal como propuesta...

The Swerve es un libro interesantísimo que entretiene y a la vez educa. Ahora a leer a Lucrecio…