Wednesday, August 16, 2017

El problema con los súper héroes (rev)

Hay que admirar a Julia Keleher. Ocupa uno de los puestos más importantes del país, Secretaria de Educación, es miembro de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (AAFAF), es profesora (alegadamente en línea) en Washington University y ahora también va a dirigir tres escuelas. Es una súper chica. ¿Cómo lo hace? No conocemos su equipo de trabajo, pero tenemos que asumir que está rodeada de muchos workaholics, que aunque no ganan ni la mitad del sueldo(s) de su jefecita, de los ojos rubios y cabellos rubios como dice la canción de Rubén Blades, se desviven por complacerla, por hacerle el trabajo más fácil, por rendirle cuentas, por hacerla feliz. ¿De qué otra forma se podría entender la presencia tan difundida de la jefa? ¿su “eficiencia”?


A mí me da pena con los pobres directores de escuela (pobres de sueldo y de espíritu, por lo que se ve); se sentirán tan incompetentes, tan poca cosa, tan ninguneados. Los directores apenas pueden correr eficientemente sus planteles individuales y aquí viene la Linda Carter wannabe a restregarles su ineptitud en la cara. “YO voy a dirigir 3 escuelas. Y ustedes ni una pueden correr bien.” Claro, que es más fácil llamar al diablo que verlo venir. Para muestra con un botón basta. Ella había prometido reorganizar y arreglar el DE para que el comienzo del curso escolar estuviera libre de conflictos. Sin embargo, a pesar del cierre de cientos de escuelas, al 10 de agosto, todavía quedaban 230 maestros sin nombrar, 53 directores (que pena que no pueda dirigir más de tres) y hasta 7 superintendentes.

Y no hay que negar que el DE es una olla de grillos. Mejores hombres y mujeres han pasado por allí y no han podido con el chillido. Tal vez, si la Keleher lograra convencer a los directores y maestros, con lo mal pagados que están, que asuman (como ella) más de un sombrero, para finales de agosto se habrá resuelto el problema. Pero si la experiencia sirve de algo es para uno no hacerse de muchas ilusiones…Ya quisiera uno que cada escuela al comenzar el curso escolar ya tuviera todo su personal contratado… Siempre he creído que es una barbaridad que para el 30 de junio no se hayan contratado a los maestros, directores y superintendentes, y que se completen los contratos de transportación, pero todos los años es lo mismo. Y claro que hay algunos que se retiran, o renuncian o whatever, pero no son tantos. Es más facil resolver 10 o quince que caigan en esa categoría que cientos que no se reclutan a tiempo.

Lo siento por la Keleher, realmente tenía la esperanza de que sino su capacidad, sus estrategías le sirvieran mejor. Sin embargo, otra vez las escuelas comienzan y no están preparadas y no tienen materiales y hay problemas de transporte y no hay maestros…y no,no, no.

PS. Tengo que añadir este enlace que me acaban de enviar de De La Nada Productions.

Tuesday, August 08, 2017

De la impericia y otros males

Temo que el periódico El Nuevo Día va por la ruta del San Juan Star. Si se fijan, la edición de hoy tiene apenas 50 páginas. Y no puede uno creer que no hayan noticias que reportar…Pero bueno, de eso, como dice Mayra Montero, no voy a hablar.

Lo que concierne aquí es la Junta de Control Fiscal. La Junta ha ordenado la reducción de la jornada laboral para la mayoría de los empleados públicos. El profesor Caraballo Cueto, economista, ha titulado su columna de hoy “La impericia económica de la Junta.”  Según el profesor si los miembros de la Junta de Control (noten quienes usan el adjetivo control y quienes supervisión) supieran algo de economía se darían cuenta que su propuesta es errada y que viene a crear además de desasosiego, mayor desestabilización ya que no habría dinero circulando para darle continuidad a nuestra economía que se basa mayormente en el consumo. (Recomiendo que lean la columna de Caraballo)

 A mí me parece que la Junta viene con unas ideas preconcebidas de lo que hay que hacer con esta jaticá de vagos que solo viven del mantengo y que aunque le pongan datos reales y fidedignos de frente no los van a creer, porque como bien dice el dicho "no hay peor ciego que el que no quiere ver." Esto también puede concluirse de su poco interés en que se audite la deuda, en que se averigüe cómo fue que se creó esta deuda monumental. Por otra parte, ellos (JCF) han gastado, según Caribbean Business “$22 millones para la operación de la junta de control fiscal, según requiere Promesa.” Esto es el equivalente, más o menos, del sueldo de unos mil trabajadores puertorriqueños--si se considera que el sueldo de la mayoría de los empleados públicos no alcanza los $2000 mensuales. “Incluso pagamos $2 millones por el mes de junio, cuando aún no se habían nombrado los miembros de la junta y Promesa llevaba menos de un día de vigencia.” Y ahora la Jaresko ha amenazado con nombrar a un Control en Hacienda para asegurar que el gobierno de RR cumpla con lo que la JCF ha establecido es la forma más eficaz (¿rápida?) de resolver el problema fiscal de la isla.

El gobierno por su parte confía en el éxito de un retiro incentivado. ¿Pero, qué incentivo puede haber para retirarse? El retiro también está en jaque y no hay trabajos. Es una falacia pensar que vas a dejar de trabajar con el gobierno porque vas a conseguir empleo en la empresa privada. Fíjense en los clasificados. El periódico antes publicaba un suplemento con trabajos disponibles de varias páginas; ahora lo único que aparece—para el que no es un profesional—es para vender subscripciones. Conozco varios jóvenes desempleados que quisieran trabajar pero no tienen grados universitarios; tampoco tienen automóvil. Así que no tienen manera de dedicarse a vender subscripciones. Hay que trabajar primero y después se consigue el carro.

Se me ocurre que primero le consigas trabajo, y después lo incentives a retirarse. No es justo tirarlos al vacío.

Otro comentario que no quiero dejar de hacer es que yo no asumo ninguna responsabilidad por el desmadre del gobierno. No cedo voluntariamente ni un solo centavo de mi bolsillo. Que recorten los subsidios a las grandes empresas y las corporaciones; que recorten los gastos de la Junta y de la legislatura; que recorten de arriba para abajo que en lo que me toca a mí ya se habrá resuelto el problema.

Como dice el comentarista Juan López Bauzá: “En estas circunstancias de abuso y de mentira colectiva a niveles estrepitosos, resulta casi una reacción normal que los sometidos, que los amarrados, se acusen a sí mismos del fracaso colectivo, haciéndole eco a las burlas del amo. La idea de que lo hemos hecho mal nosotros, luego de que el amo nos diera la oportunidad para hacerlo bien, es una de las formas más perversas y eficientes que existen para preservar, mediante la culpa compartida, tan evidente estado de ilegalidad política.”

Referencias:
https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/laimpericiaeconomicadelajunta-columna-2347019/#
https://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/puertoricoamarradoyflagelado-columna-2346932/#
http://cb.pr/se-disparan-los-costos-de-la-junta-de-control-fiscal/

Saturday, July 22, 2017

¿Pagar o no pagar?

Tan reciente como ayer, GFR Media, que publica los periódicos El Nuevo Día y Primera Hora, además de Índice, acaba de anunciar que habrá de recortar su plantilla de trabajadores. “Estas cesantías responden no solo a los ajustes que debe asumir como parte de los retos que enfrenta la industria y la economía sino que también forma parte de un nuevo modelo atemperado a la evolución del negocio y las audiencias.” Esto, por supuesto, junto a la nueva modalidad que asumió endi.com de exigir que se registre el usuario y cobrar por el acceso a las noticias, ha causado mucho malestar. Para empezar, la mayoría de los lectores interpretan “los ajustes que debe asumir” la empresa como otra forma en la que GFR Media continúa enriqueciéndose a costa del trabajo y sacrificio de los demás. Son muchos los que se dan cuenta que el capitalismo solo cree en ganancias y no les preocupa la calidad de vida de los que ayudan a crear dicho capital, o sea, los empleados. Es cierto, hasta cierto punto, que el interés por las noticias ha caído en picada. Por otra es incuestionable que muchos se resisten a pagar por contenido que pueden obtener en otras partes de manera gratuita. Así que ¿cuál es la estrategia aquí?

En una encuesta que lleve a cabo entre varios amigos, todos lectores, les pregunté que si se subscribían a algún periódico o revista online y solo dos personas (de 8) contestaron que sí. (Una se subscribe al NYT y a The New Yorker; otra a ENDI ). O sea, la mayoría recibe sus noticias gratis o por TV. (Hace tiempo que soy de las pocas personas que conozco personalmente que aun se subscribe al periódico en papel.) Parece que al que le interesa conocer lo que sucede en el mundo, accede a los medios en línea; esto puede ser desde una computadora, tablet, o teléfono, usando chats, Facebook u otros medios. Otra pregunta que les hice a los amigos es si pagarían por el periódico si hubiera la alternativa de pagar para leer sólo los artículos que les interesaran, algo así como a un dólar por artículo. La mayoría dijo que solo si lo necesitaban realmente, para investigar un asunto o por el trabajo. Uno me dijo que pagaría por acceso al periódico completo si pudiera hacerlo un día a la vez, cuando le interesara algo en particular, o sea, igual que si lo comprara en la calle, o si se le garantizaban que no iba a tener anuncios.

Una encuesta que publica Digital News Report, que auspicia Reuters y Oxford, concluyó que de un total de 70,000 usuarios de Internet de varios países que contestaron sus preguntas, los lectores de entre las edades de 25 a 34 años estaban más dispuestos a pagar por contenido digital que los mayores de 34 años. (Todos mis entrevistados eran mayores de 35, excepto una). También encontraron que las personas con tendencias izquierdistas estaban más dispuestas a pagar por las noticias ya que lo veían como una forma de salvar empleos y ver contenido de calidad. En EEUU desde el escándalo de los “fake news” y Trump ha habido un leve aumento en las suscripciones en línea a periódicos establecidos como el New York Times.

Volviendo al caso del periódico local, hay quienes se sienten indignados con que GFR Media, a sabiendas de que es la fuente de noticias más reconocida en el país, trate de controlar el acceso a la información ya que este gesto los deja solo con  El Vocero, que todavía ofrece gratuitamente su diario en línea y en papel. Lo cierto es que el periódico en papel está en crisis y las compañías van a ir liquidándolos poco a poco. Hace quince años el periódico del domingo era enorme. Apenas cabía en el buzón. Hoy el contenido es exiguo y de apenas unas 75-80 páginas, sin contar las revistas.

Ahora, como dice uno de mis entrevistados, al periódico solo le preocupa la cantidad de clicks que obtengan los artículos o los anuncios que cubren sus páginas. En fín que no parece haber mucha lealtad con endi y eso, es importante a la hora de tratar de retener subscriptores o atraer nuevos.

En estos tiempos de crisis, no creo que sean muchos los que se subscriban a endi.com para obtener sus noticias, especialmente si no hay contenido exclusivo, de calidad y de peso (Puedo equivocarme. El tiempo dirá). Afortunadamente todavía existen fuentes confiables como NotiCel que ofrece noticias locales e internacionales gratis y sin boberas.



Por otra parte, me parece que es un buen momento para comenzar a hablarse sobre la importancia de la prensa en un país con aspiraciones democráticas, y sobre las ataduras y compromisos que hacen difícil mantener una prensa libre de presiones políticas o económicas. Si la prensa desea respeto, tiene que darse a respetar y no infligir censuras (como la de Pepito) que ponen en duda sus motivaciones y sus lealtades. En lo que decidimos si pagar o no pagar, debemos evaluar cuánto nos ofrece el medio y cuánto vale su acceso; mientras tanto, las empresas tienen que buscar formas de continuar empleando reporteros, investigadores y columnistas de calibre que nos muevan a comprometernos; tienen que buscar la manera de hacernos creer que lo que ofrecen es realmente atractivo, fidedigno, valioso e imprescindible, preferiblemente sin todo el fluff...