Thursday, November 13, 2014

De amor y flores




Por primera vez en la historia espacial, un grupo de científicos en una misión internacional (Rosetta) ha logrado aterrizar un objeto, la sonda Philae, sobre un cometa (el Churyumov-Gerasimenko 67P—denominado así para honrar a quienes lo descubrieron en 1969). El alegado propósito de este experimento es recoger información pertinente que contribuya a descifrar el origen del sistema solar que data de aproximadamente unos 4.5 billones de años. 

Dicen que cuando el Philae aterrizó sobre el cometa, se oyó una especie de estallido que los científicos han llamado “el canto del satélite.” Los científicos que han estudiado el raro e inesperado fenómeno piensan que los sonidos que escucharon tienen que ver con la actividad eléctrica que reside en el cometa—pero no entienden del todo ni cómo ni porqué se produce. Aparentemente, el cometa suelta unas partículas al espacio que se cargan de electricidad debido al proceso de ionizacion y esta electricidad produce un sonido que los científicos identifican como melodioso. El supuesto canto es demasiado bajo para que lo detecte el oído humano, solo se detecta con algún súper instrumento de los que usan los astrónomos. La música se oyó por primera vez en agosto de este año cuando el robot se acercó a unos 100 km del cometa.

Al que le interese, puede escuchar la grabación, reproducida para consumo humano en esta página.  http://blogs.esa.int/rosetta/2014/11/11/the-singing-comet/

A mí me parece—en mi mente informada por películas y novelas— que “el canto” (que parece el gorgojeo que hacían los radios de antes cuando prendían o trataban de sintonizarse) puede ser una de dos cosas: un mensaje o un Tracker. El mensaje diría algo así como “Aléjate fuerza dañina.  No queremos nada que ver contigo.” Y el Tracker estaría al igual que Rosetta, recogiendo información sobre el aparatito que apareció de la nada y ya se ancló—aunque precariamente a su superficie. Y es que si en verdad existe vida en otros planetas, allá estarán igualmente estudiándonos y buscando formas de protegerse de nosotros. Según he leído el Rosetta ha estado persiguiendo al Churyumov–Gerasimenko 67P por unos diez años y el cometa, le ha estado huyendo y con razón.  SI yo fuera Alien no querría mezclarme con los humanos.

Y es que desde que empezó la carrera espacial, los humanos se han encargado de lanzar, dejar o “olvidar” tanto objeto en el espacio que ya es un gran basurero allá arriba—se cree que hay hasta restos de animales muertos por allá. Y aparentemente es costosísimo recoger lo abandonado que no  van a hacer mucho por remediar la situación.  NASA en 1995 propuso formas de mitigar la basura, pero poco se ha hablado de eliminar o recogerla. Los objetos dejados atrás viajan a una velocidad de 17,000 km por hora. ¿Se imaginan que peligroso? (http://science.howstuffworks.com/space-junk1.htm. No me extrañaría que de suceder algo con el Philae, este quedaría orbitando en el espacio contribuyendo a la basura que ya existe en cantidades demasiado grandes.  Aquellos que hayan visto la película Gravity recordarán toda la basura que dejaron las misiones anteriores a la de Sandra Bullock en el área y que pusieron la vida de ella, y la de George Clooney en peligro (los personajes, por supuesto).

Los científicos se protegen de las criticas diciendo que las naves que van al espacio pueden evitar toparse con basura—así son de sofisticadas. Y que las que caen a la tierra terminan desintegrándose, pero aún así…desde mi perspectiva de alienígena, no me gustan esas criaturas de dos patas-- a pesar de que llegan profesando amor y flores--no hacen sino echar detritus y dañar el área…mejor me mudo.

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