Tuesday, April 15, 2014

Eclipses y planillas



No fui de las afortunadas que recordó salir a ver el eclipse lunar.  Los que lo vieron quedaron impresionados.  Algunos alegan que se veía roja como la sangre; otros que era de tonos tierra y hay hasta quien la vio amarilla. Yo estuve durmiendo.  No la ví, excepto en fotos. Ahora que el sueño no llega tan rápido ni tan abundante, todo sueño hay que aprovecharlo. Hay una anécdota en la familia de mi marido que cuenta de una tía que llegaba a la casa a visitar y se quedaba dormida, siempre.  Ahora yo soy esa tía excéntrica que se duerme en casa de mi suegra. No sé porqué.  Creo que es un poco la hora, entre 2 y 4 de la tarde, el calor y también las conversaciones.  Invariablemente, la conversación gira en torno a cosas en las que no puedo participar ya que son gentes que no conozco o de las que no me interesa opinar.  Por lo menos, esa es mi excusa.  Lo cierto es que me entra una pesadez increíble y aunque lucho, no lo puedo evitar.  Los párpados se me ponen pesados y ahí voy, rindiéndome al sueño.

Tampoco soy de las que entregó la planilla tarde.  No creo haberlo hecho nunca; entregar tarde, digo. Este año como estuvimos de viaje la llenamos un poco más tarde que de costumbre pero ya el lunes 7 estaba el colega en fila para entregarla—aunque el dice que realmente esperó tal vez quince minutos. Supongo que los que optan por entregar tarde tienen sus razones.  Hay quien dice que no le va a adelantar su dinero al gobierno.  (Sí, el gobierno ese enemigo que nos hostiga y roba—triste, pero así lo vemos). Otros que no van a pagar sino que les van a devolver, no entiendo porque lo hacen. Yo prefiero salir de eso. Evitarme el estrés de pensar en llenarla y luego en la fila en la colecturía.  Siempre pedimos una copia certificada—costumbre adquirida en la época en que teníamos que tenerla a mano para cuestiones escolares. Así que la fila hay que hacerla. Me pegunto ¿cuántos de los y las que lo dejaron para hoy pudieron quedarse a ver el eclipse? ¿O vieron el fenómeno precisamente porque no podían conciliar el sueño por estar pensando en la planilla, en lo que iban a pagar, o en cuándo les llegaría el reintegro?

Sunday, March 02, 2014

De carreteras y pueblos fantasmas



En los pueblos que habrán de afectarse por la construcción de la extensión de la carretera PR22 se han dado unas vistas (anunciadas como talleres¿?) para informar a los comerciantes y residentes de los cambios propuestos y para alegadamente, recoger las recomendaciones de los afectados.  Para enterarnos y que no nos cuenten, el colega y yo arrancamos para el teatro Germán Rosario de Camuy.  Allí ante un concurrido grupo, los ingenieros de DTOP, y AFI nos informaron de los propuestos cambios (hay tres planes) y nos aseguraron que no había un plan preferido por el gobierno sino que estaban recopilando información para tomar una decisión informada sin afectar adversamente ni a los pueblos, ni a los residentes o ni al ambiente.

En la sección de comentarios aprovechó el alcalde de Camuy para asegurar que la única propuesta que acogía su administración era la de expandir la número 2.  Punto seguido, otros vecinos del área trajeron sus temores.  Hubo quien dijo que el comercio de Camuy se había afectado severamente cuando la número dos dejó de transitar por  el pueblo. También hubo un momento surrealista en el que un maestro de hablar campechano (arrancó muchos aplausos a pesar de su planteamiento) utilizó su turno para decir, entre otras cosas, no se debía seguir consultando al pueblo.  Que ya este proyecto llevaba 43 años y no arrancaba porque no se acababa con las consultas.  El "elocuente" orador también recordó que Arecibo estaba en crisis no por que la carretera 22  hubiese contribuido a su obsolescencia sino porque había sido victima de muchos alcaldes ineptos.

En un momento dado, el colega me preguntó. “Si fuera a pasar por casa, qué haríamos” y yo le contesté “Empacamos y nos mudamos”.  A lo que el asintió. Pero no todos se sienten así.  Las gentes en su mayoría sienten un apego por el lugar en el que viven, por ese pedazo de tierra especifico en el que han construído sus vidas y sus hogares.  No quieren  tener que empezar de nuevo, lejos de lo que les es familiar.

Pero volviendo al tema de la extensión de la 22…A mí se me ocurre que no sólo fue la creación y la ubicación de la 22, y los alcaldes incompetentes los que contribuyeron a la situación actual de Arecibo.  También contribuyeron los dueños ausentes que abandonaron los edificios— y de esos hay muchos— los cambios poblacionales, el arraigo del automóvil y los moles (malls).  Lo mismo está ocurriendo en Camuy. Cuando el colega llegó a Camuy hace exactamente 20 años atrás, el estaba complacido porque, aunque pequeña, la ciudad romántica contaba con un comercio atractivo y vital. Hoy, la mayoría de los negocios han cerrado y apenas queda alguna que otra tienda que atraiga a la comunidad cercana.  El Selectos cerró, el Supermercado Coop se fue a la quiebra  y no fue hasta recientemente que El Hatillo Cash and Carry vino a llenar las necesidades del área.  El resto del comercio fue tragado por Walmart, y después Sams. Las ferreterías deben estar sangrando por la llegada de Home Depot y cuídense las farmacias, pues para  la #2 en Camuy viene Walgreens. A ver cuantas farmacias de la comunidad van a poder competir con la que se mercadea que quiere ser nuestro vecino. (Y planean más de 200 nuevas farmacias en la isla)

En resumen, hay muchas razones por las que los pueblos pierden pertinencia. Las más de veces, nosotros, los ciudadanos contribuimos a ella cuando preferimos comprarle a un depredador como Walmart; a veces son los mismos comerciantes que no son capaces de reinventarse ante la competencia o no reconocen que en la amarga lucha por sobrevivir, hay que mimar al cliente para que la diferencia entre un negocio y el otro no sea sólo una cuestión de números.

Friday, February 07, 2014

It's the economy, stupid




No soy economista pero siempre me he preguntado ¿cómo es que el gobierno puede seguir cogiendo prestado si no tiene liquidez para pagar? También me he preguntado ¿en qué momento nos (léase gobierno) volvimos locos y empezamos actuar como si tuviéramos un death wish, o sea como suicidas? Si Paquita la de la esquina gasta más de lo que gana, meneamos la cabeza con preocupación y nos preguntamos por su sanidad o la tildamos de irresponsable. Sin embargo, aquí desde los tiempos de Hernández Colón—según el periódico—empezamos a gastar más de lo que se recauda y… aplausos y elogios para todos.  Qué bueno que ahora Paquita tiene una cocina nueva y un Volvo.  Se lo merece. 

Pues, no. Paquita trabajará mucho y tal vez se merezca una vida en la opulencia, pero su sueldo sólo le da para un Yaris, y usado. Así que vamos a ver como se las apaña con lo que puede pagar. De lo contrario, no dormirá muy tranquila y ya conocen el desenlace. Y así el gobierno debería aplicarse el cuento.  Si no hay $$$ para grandes proyectos a menos que no sea sacrificando el futuro, no debe lanzarse a construir trenes ni estatuas ni ningún embeleco.  Esto de tomar prestado para que en el futuro, cuando se arreglen las cosas, se resuelva, no es sabio.  Sólo se toma prestado cuando se sabe que se puede pagar.

La otra solución y esta puede parecer contradictoria, es la que propone Bernabe, el profesor de la UPR y presidente del PPT: no pagar la deuda, o posponer el pago. No es como que los bancos realmente se vayan a hundir si no se paga la deuda.  Y muchas veces son los mismos bancos los promotores de estas enormes deudas, un poco como el que te tienta con lujos y vida más allá de tus posibilidades y luego cuando sucumbes a ella y te ahogas en deudas, te lo quitan todo. Pongamos el caso de la crisis hipotecaria como ejemplo  Los ciudadanos invirtieron en casas que no podían pagar y el banco se las financió sabiendo que la economía estaba en precario y cualquier resbalón iba a poner a los clientes en aprietos.  ¿Y qué hicieron cuando los clientes se quedaron sin trabajos? Los pusieron de patitas en la calle y a dios que reparta suerte. 

Pero para volver al tema de la deuda…Ya que se tomó prestado el dinero y los bonistas y Moodys y toda esa gente anónima—shadowy people—está preocupada, tiene el gobierno que buscar una solución.  Espero que no seamos nosotros los trabajadores, los que tengamos que sacrificarnos…otra vez. Requeriría tal vez un milagro, pero deberían la legislatura, la rama judicial y el gobierno (los que componen nuestro sistema de gobierno) darnos ejemplo de integridad y de verdadero amor patrio, bajándose los presupuestos, los sueldos, y los privilegios. Después de todo, son ellos, los pasados y los presentes, los que nos han metido en este rollo.