Saturday, February 04, 2017

El peligro de las leyendas urbanas



Tres niñas de 12 años. Dos (Bella y Morgan) son amigas desde el cuarto grado; una (Anissa) se les acaba de unir. La recién llegada le habla a Morgan de una página en Internet que sigue.  Se llama Creepypasta.  En este site se postean historias de terror para entretener/asustar a los seguidores. Una de las historias creadas en el sitio en el 2009 es la de un personaje llamado Slenderman. Anissa y Morgan inmersas en el mundo de Creepypasta se convencen de que Slenderman va a matar a su familia si no les conceden un sacrificio. Tiene que ser de sangre. Deciden sacrificar a la Bella, el día de su cumpleaños.

 La historia que les acabo de resumir es desconcertante y es lo que mueve a Irene Taylor Brodsky a filmar el documental titulado Beware the Slenderman, un documental que estrenó HBO en el 2016. Los sucesos ocurren en el 2014 en Waukesha, Wisconsin.

Aunque un poco desenfocado, este film trata de atar la historia de la evolución del personaje llamado Slenderman al intento de asesinato que ocurrió en Wisconsin.  Empieza resumiendo el surgimiento de este personaje, ficticio, creado con el propósito de convertirlo en un “urban legend” y que despegó en el mundo de la red entre los adeptos de Creepypasta quienes, según la página oficial, deben ser mayores de dieciocho años. (Yo nunca había oído del personaje ni el site hasta que leí una reseña y decidí buscar la película).   

La segunda parte cuenta al detalle, según lo revelan las propias niñas, como se planificó y cometió el crimen. Finalmente, el film sigue el caso en corte en el que se va a determinar si deben o no ser fichadas como adultas.

Recomiendo este documental para los fans de las nuevas tecnologías ya que Slenderman ha creado su propio mundo que incluye juegos, películas, poemas y mucho, mucho arte. También me parece que los padres deberían verla así como a modo de “cautionary tale.”

Por otra parte voy a dedicarle unas palabras a la credulidad de la gente. Para empezar, el fenómeno del Slenderman me pone a pensar en todos los “fake news” que circulan por la red: que si aquella niña fue raptada, que si uno se toma 3 galones de jugo de limón fresco se verá como cuando tenía 15, que si tengan cuidado con los que se le acercan por el lado derecho a ofrecerles o pedirles o venderles. No importa. Tengo una amiga que me envía no menos de 3 notificaciones de estas semanalmente por whatsapp. Yo quisiera decirle ¡BASTA! pero me limito a ignorar los mensajes. Y ni hablar de los que pretenden que comparta el mensaje con los demás amigos. En fin, que la gente es muy crédula. Cuando alguien menos cándido me envía uno de esos avisos averiguo si se trata de un engaño o si es un aviso auténtico. Nueve de cada diez veces es una noticia falsa. Asimismo, los padres deben preocuparse por advertirles a los hijos que todo lo que se escribe en Internet no es veraz ni creíble. Que hay que discriminar, averiguar, dudar. En el caso de las niñas del documental, los padres, sabían que las niñas visitaban esa página pero no les pareció ofensiva o preocupante. Grave Error. (Claro que las niñas tenían otros problemas que dejo que averigüen viendo el documental). 

En fin, que si no conocen este trabajo, pueden conseguirlo en HBO on demand, o por lo menos vayan a youtube para que conozcan las muchas manifestaciones del personaje.

2 comments:

Rima Brusi said...

Hace tiempo que quiero ver el documental. Creo que es super relevante--por un lado, en el contexto de nuestra cultura "pos-verdad" y "datos alternativos"; por otro lado, en el contexto de las dinámicas típicas de las amistades femeninas a cierta edad. Recuerdo la escuela intermedia, cuando cualquier amistad con estructura de trío contenía siempre la amenaza de exclusión de la niña ausente.

elf said...

Sí, Rima, hay tanto que se puede escribir después de ver el documental. Cuando lo veas me comentas o en tu blog. Me encantaría saber tu reacción. Gracias por comentar.