Tres niñas
de 12 años. Dos (Bella y Morgan) son amigas desde el cuarto grado; una (Anissa)
se les acaba de unir. La recién llegada le habla a Morgan de una página en Internet
que sigue. Se llama Creepypasta. En este site se postean historias de terror
para entretener/asustar a los seguidores. Una de las historias creadas en el
sitio en el 2009 es la de un personaje llamado Slenderman. Anissa y Morgan
inmersas en el mundo de Creepypasta se convencen de que Slenderman va a matar a
su familia si no les conceden un sacrificio. Tiene que ser de sangre. Deciden
sacrificar a la Bella, el día de su cumpleaños.
La historia
que les acabo de resumir es desconcertante y es lo que mueve a Irene Taylor Brodsky a filmar
el documental titulado Beware the
Slenderman, un documental que estrenó HBO en el 2016. Los sucesos ocurren
en el 2014 en Waukesha, Wisconsin.
Aunque un poco desenfocado, este film trata de atar la
historia de la evolución del personaje llamado Slenderman al intento de asesinato
que ocurrió en Wisconsin. Empieza resumiendo el
surgimiento de este personaje, ficticio, creado con el propósito de convertirlo
en un “urban legend” y que despegó en el mundo de la red entre los adeptos de
Creepypasta quienes, según la página oficial, deben ser mayores de dieciocho
años. (Yo nunca había oído del personaje ni el site hasta que leí una reseña y
decidí buscar la película).
La segunda
parte cuenta al detalle, según lo revelan las propias niñas, como se planificó
y cometió el crimen. Finalmente, el film sigue el caso en corte en el que se va a determinar si deben
o no ser fichadas como adultas.
Recomiendo
este documental para los fans de las nuevas tecnologías ya que Slenderman ha creado su
propio mundo que incluye juegos, películas, poemas y mucho, mucho arte. También
me parece que los padres deberían verla así como a modo de “cautionary tale.”
Por otra
parte voy a dedicarle unas palabras a la credulidad de la gente. Para empezar, el
fenómeno del Slenderman me pone a pensar en todos los “fake news” que circulan
por la red: que si aquella niña fue raptada, que si uno se toma 3 galones de jugo
de limón fresco se verá como cuando tenía 15, que si tengan cuidado con los que
se le acercan por el lado derecho a ofrecerles o pedirles o venderles. No
importa. Tengo una amiga que me envía no menos de 3 notificaciones de estas
semanalmente por whatsapp. Yo quisiera decirle ¡BASTA! pero me limito a ignorar
los mensajes. Y ni hablar de los que pretenden que comparta el mensaje con los
demás amigos. En fin, que la gente es muy crédula. Cuando alguien menos cándido
me envía uno de esos avisos averiguo si se trata de un engaño o si es un aviso
auténtico. Nueve de cada diez veces es una noticia falsa. Asimismo, los padres
deben preocuparse por advertirles a los hijos que todo lo que se escribe en Internet
no es veraz ni creíble. Que hay que discriminar, averiguar, dudar. En el caso
de las niñas del documental, los padres, sabían que las niñas visitaban esa página
pero no les pareció ofensiva o preocupante. Grave Error. (Claro que las niñas
tenían otros problemas que dejo que averigüen viendo el documental).
En fin, que si no conocen este trabajo, pueden conseguirlo en HBO on demand, o por lo menos vayan a youtube para que conozcan las muchas manifestaciones del personaje.
2 comments:
Hace tiempo que quiero ver el documental. Creo que es super relevante--por un lado, en el contexto de nuestra cultura "pos-verdad" y "datos alternativos"; por otro lado, en el contexto de las dinámicas típicas de las amistades femeninas a cierta edad. Recuerdo la escuela intermedia, cuando cualquier amistad con estructura de trío contenía siempre la amenaza de exclusión de la niña ausente.
Sí, Rima, hay tanto que se puede escribir después de ver el documental. Cuando lo veas me comentas o en tu blog. Me encantaría saber tu reacción. Gracias por comentar.
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