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Sunday, March 06, 2011

Columna de Rosa Montero

Mientras buscaba información sobre la novela más reciente de Rosa Montero me topo con esta columna de El País.com.  Trata sobre la vejez y como nos enfrentamos a ella.  Aquí incluyo un extracto:

...Porque ahora lo está. Calvo, quiero decir. Y lleva una barba canosa y venerable. Tiene 49 años, aunque parece algo más marchito de lo que corresponde. Estas cosas son las que le ponen a uno más nervioso: comprobar que ahora son mayorcísimos incluso los que eran más jóvenes que tú. La prueba inequívoca de que estás alcanzando los alrededores de la ancianidad no es verte viejo a ti mismo, sino empezar a encontrar viejísimos a todos los demás. Una tarde de verano, mi abuela, de noventa años, paseaba del brazo de mi tío, su hijo, profesor de instituto. Se cruzaron con unos treintañeros que les saludaron efusivamente, y ella preguntó: “¿Quiénes son?”. “Antiguos alumnos míos”, contestó mi tío. “¡Pero qué viejos!”, se asombró mi abuela, indignada ante semejante traición de la cronología. El mundo va envejeciendo a toda velocidad a tu alrededor, el vendaval del tiempo silba atronadoramente en tus oídos, pero por dentro tú te sigues sintiendo tan tonto y tan joven como siempre. Sólo que cada vez un poco más disociado de tu cuerpo.

...La vejez, presiento (la veo ya asomar la pata en el horizonte como el lobo asomaba la amenazadora pezuña bajo la puerta), es la etapa heroica de la vida. “Hacerse mayor no es para blandengues”, reza un clásico refrán norteamericano (growing old is not for sissies: el original es un tanto homofóbico, porque sissy viene a ser como mariquita). Sin duda hay toda una épica en la ancianidad, en mantenerse vivo, entero, alegre, dispuesto a las novedades y los cambios, abierto al asombro y al aprendizaje, estoico ante el dolor y el decaimiento, ante el merodeo cada vez más cercano de la muerte.

Tuesday, February 01, 2011

La entrevista

Varias cosas interesantes sobre la entrevista de El Nuevo Día al posible candidato de los populares.  Primero, la versión impresa no incluía las críticas a Luce Vela. Cuando oí a varios analistas de la radio discutir el mensaje, me pregunté de qué hablarían porque yo no recordaba ningún comentario sobre la primera dama. ¿Por qué decidieron dejar esa parte fuera y sólo publicarla en la versión cibernética? Segundo, ¿Por qué los políticos se han concentrado en esa parte de su entrevista, cuando dijo otras cosas más preocupantes para el país?  Dicho esto, quiero decir dos cosas a los defensores de la esposa del gobernador.  La señora Vela, no representa a todas las mujeres.  Como mujer no me ofende que la critiquen.  Ella no me representa.  Ella representa a las mujeres de su clase social: las acomodadas y privilegiadas.  Por otra parte, el estar casada con el primer mandatario del país, la hace una figura pública y por lo tanto, “bait” para los políticos y demás que quieran atacarla.  Como dice un refrán en inglés: “if you can’t stand the heat, get out of the kitchen.”

Saturday, January 29, 2011

Poema a los estudiantes

por Magali Quiñones
(a los universitarios de Río Piedras)
HOY me duelen los pájaros sin nido
y los niños sin techo
y el árbol que ha perdido sus raíces.
Hoy, contemplando al hombre que duerme complacido,
yo mastico el dolor de haber nacido
entre odios y guerras.
Hoy apuesto al amor, defiendo la semilla y la flor,
pido perdón al árbol y al niño.
Y, como el mártir de Judea, me declaro
Irremediablemente terrorista.
Soy un agente de provocación,
un delincuente enmascarado
que no teme al guardián ni a la prisión.
Debo añadir: soy peligroso, irreverente y subversivo.
Lo dicho, dicho.
Sin duda soy un vándalo, revoltoso, estudioso,
amante del saber y esteticista,
e irremediablemente terrorista.
(diciembre 2010)