Friday, February 07, 2014

It's the economy, stupid




No soy economista pero siempre me he preguntado ¿cómo es que el gobierno puede seguir cogiendo prestado si no tiene liquidez para pagar? También me he preguntado ¿en qué momento nos (léase gobierno) volvimos locos y empezamos actuar como si tuviéramos un death wish, o sea como suicidas? Si Paquita la de la esquina gasta más de lo que gana, meneamos la cabeza con preocupación y nos preguntamos por su sanidad o la tildamos de irresponsable. Sin embargo, aquí desde los tiempos de Hernández Colón—según el periódico—empezamos a gastar más de lo que se recauda y… aplausos y elogios para todos.  Qué bueno que ahora Paquita tiene una cocina nueva y un Volvo.  Se lo merece. 

Pues, no. Paquita trabajará mucho y tal vez se merezca una vida en la opulencia, pero su sueldo sólo le da para un Yaris, y usado. Así que vamos a ver como se las apaña con lo que puede pagar. De lo contrario, no dormirá muy tranquila y ya conocen el desenlace. Y así el gobierno debería aplicarse el cuento.  Si no hay $$$ para grandes proyectos a menos que no sea sacrificando el futuro, no debe lanzarse a construir trenes ni estatuas ni ningún embeleco.  Esto de tomar prestado para que en el futuro, cuando se arreglen las cosas, se resuelva, no es sabio.  Sólo se toma prestado cuando se sabe que se puede pagar.

La otra solución y esta puede parecer contradictoria, es la que propone Bernabe, el profesor de la UPR y presidente del PPT: no pagar la deuda, o posponer el pago. No es como que los bancos realmente se vayan a hundir si no se paga la deuda.  Y muchas veces son los mismos bancos los promotores de estas enormes deudas, un poco como el que te tienta con lujos y vida más allá de tus posibilidades y luego cuando sucumbes a ella y te ahogas en deudas, te lo quitan todo. Pongamos el caso de la crisis hipotecaria como ejemplo  Los ciudadanos invirtieron en casas que no podían pagar y el banco se las financió sabiendo que la economía estaba en precario y cualquier resbalón iba a poner a los clientes en aprietos.  ¿Y qué hicieron cuando los clientes se quedaron sin trabajos? Los pusieron de patitas en la calle y a dios que reparta suerte. 

Pero para volver al tema de la deuda…Ya que se tomó prestado el dinero y los bonistas y Moodys y toda esa gente anónima—shadowy people—está preocupada, tiene el gobierno que buscar una solución.  Espero que no seamos nosotros los trabajadores, los que tengamos que sacrificarnos…otra vez. Requeriría tal vez un milagro, pero deberían la legislatura, la rama judicial y el gobierno (los que componen nuestro sistema de gobierno) darnos ejemplo de integridad y de verdadero amor patrio, bajándose los presupuestos, los sueldos, y los privilegios. Después de todo, son ellos, los pasados y los presentes, los que nos han metido en este rollo.