Friday, April 29, 2016

La isla en YouTube

Supongo que ya todos --si están conectados a las redes-- habrán visto el famoso video en el que John Oliver (HBO) en su program Last Week Tonight dedica unos 20 minutos a reseñar la crisis fiscal en Puerto Rico, acompañado de “nuestro” Lin Manuel Miranda. Supongo que también habrán leído comentarios a favor y en contra del segmento. Comienzo aquí por decir que yo lo disfruté como disfruto de muchos de los programas de Oliver. Oliver en su programa hace más investigación sobre los asuntos que trata que la que hacen muchos programas de noticias. Por supuesto que favorece una agenda liberal que seguro desagrada a ciertos grupos. También es cierto que a veces trivializa algunos temas con comentarios como el de la máscara de vejigantes, pero Oliver es comediante y no hay que exigirle la severidad que se le debería exigir a los noticiarios.

Ahora bien, aunque no concurro completamente con algunas quejas que se le han hecho a Oliver y LMM si reconozco que algunas cosas me causaron malestar. Primero, Oliver sostiene que la isla es un territorio, nunca usa la palabra colonia.  Hasta que no se reconozca la relación colonial de la metrópolis con la isla, y viceversa, no vamos a salir de ella. Es como el que se quiere divorciar pero no quiere mencionar la palabra divorcio. No se puede salir de una situación si no se llama por su nombre. Segundo, me molestó que LMM dijera que no se pedía un “bailout” (fondo de rescate) para Puerto Rico.  Yo me digo: ¿Por qué no? Si se les pudo dar alivios fiscales a los grandes bancos, por qué no a la isla. Los bancos por lo menos podían declararse en quiebra, nosotros no. Tampoco me pareció justo que se usara solo a Fortuño como ejemplo de los que se han encargado de aumentar la crisis. Aunque me molestó que el exgobernador dijera “Puerto Ricans”, en vez de decir “we”. Pero ese desliz revela lo que ya sospechábamos: él no se considera de aquí, sino de allá. Finalmente, en el video no se menciona la Junta de Control Fiscal y cómo viene a hacer fuego de la leña que queda. Lo peor de la Junta, y a lo que se le pudiera dedicar otro video satírico, es que viene a proteger los buitres y no al pueblo. Viene a asegurar que los más ricos sigan sacando oro de la mina y los trabajadores, apenas el 34% de la población, y los pensionados paguen los platos rotos.


Sin embargo, a mí me complace que Oliver nos haya dedicado esos 20 minutos. Tenemos que reconocer que el video ha recibido una notoriedad increíble (aproximadamente 4 millones de personas han visto el video en YouTube solamente). También ha obligado a muchos que desconocían la situación a hablar de crisis por la que atraviesa la isla y con alguna suerte a pensar en nuestra condición colonial. En fin que con todos sus defectos y lagunas el video ha hecho más por dar a conocer la isla que los tímidos reclamos de los políticos (Sanders, Clinton, etc) en sus rondas de campaña.

Thursday, April 21, 2016

Lo sueños, sueños son

 "...sueña el pobre que padece su miseria y su pobreza; sueña el que a medrar empieza; sueña el que afana y pretende; sueña el que agravia y ofende; y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende."

Mi mamá es como yo, o yo soy como ella.  Ella sueña a menudo, tal vez siempre lo hace pero no siempre lo recuerda. En los sueños que ha tenido desde su enfermedad está perdida, escondida o abandonada.  En uno de los sueños me cuenta que andamos, ella y yo, cogidas de la mano.  Ella ve una ventana abierta y ve volar una paloma blanca que se escapa por la ventana.  Después se da cuenta que la paloma soy yo y me he ido.  La he abandonado. En otro sueño está perdida.  Sabe que tiene que llegar a un sitio pero no sabe como llegar. No conoce la ruta pero sigue caminando pa’lante.  Sabe que si llega se va a curar. Teme perder la oportunidad si no consigue encontrar el camino. Marcha poco a poco, con mucho esfuerzo, confundida, aterrada.  En la calle encuentra su brazo.  Está tirado en el suelo. Lo agarra y lo acaricia. Trata de ponérselo. Sabe que también necesita una pierna, así que coloca el brazo en el lugar de la pierna. Sigue “como si anduviera en tres patas,” dice. Ve un resplandor, “allá en la cumbre.” Sabe que ese es su destino, pero por más que lo intenta no logra subir el trecho que falta.  Otra vez, piensa en la oportunidad que habrá perdido si no alcanza la cima donde se encuentra la cura tan esperada.

No hay que ser Freud ni Jung para descifrar estos sueños. A mami le preocupa su condición, teme no volver a caminar ni a usar su brazo. Teme a la soledad y al abandono. Ayer me contaba de unos hombres que salían del televisor para hacerle daño.  Yo creo que son los tipos de Lo sé todo, porque a menudo está el televisor en ese canal para que no se pierda a Fatmagul, y por la forma en que los describe (y porque esos tipos dan miedo con sus bochinches, sus hipocresías y advertencias fatulas.) Y cuando el audífono no funciona ni siquiera podemos tratar de razonar con ella. Hay que seguirle la corriente. Escucharla hablar de los hombres que se escaparon del televisor y la ligan, y le aprietan el brazo. No podemos, cuando no oye, siquiera sugerir que es un sueño y que no debe tenerles miedo.

Mami también sueña con campos abiertos, pero sobre todo con caminar, con ser libre-- confinada como está a la cama.¡Qué difícil debe ser estar en su condición! Perder las esperanzas (porque a menudo lo hace); querer levantarte y que tu cuerpo te traicione, que frustrante. Andamos por la vida creyendo que el cuerpo es de esas pocas cosas que podemos controlar pero no es así.  Nada está bajo nuestro control.  El día que el cuerpo decide que va a arrebatarnos el control, así lo hace. No pide permisos…Nos quedan solos los sueños, porque en ellos podemos volver a ser quienes éramos, podemos aspirar a las cosas como eran o como las queremos.