Tuesday, November 24, 2015

Meursault: caso revisado

Aquí una entrada escrita por el colega:           


Gracias a mi amiga GMT, me encontré con una provocadora novelita (el diminutivo por lo corta, no, por lo intrascendente):  Meursault, contre-enquête del argelino Kamel Daoud.  La obra pertenece al género de escritos poscoloniales que les dan voz a personajes marginados o figuras secundarias de la literatura canónica occidental. (Wide Sargasso Sea de Jean Rhys; Moi, Tituba sorcière… Noire de Salem de Maryse Condé). Se trata de una contranovela, si se quiere, de L’Étranger de Albert Camus.  El narrador/protagonista es el hermano del anónimo árabe que Meursault, protagonista de la obra del francés, asesina cegado por el deslumbrante sol de la playa.  Noche tras noche Haroun, el narrador de la contre-enquête (se ha publicado en español con el título de Meursault: caso revisado) cuenta en una barra la historia del asesinato de su hermano y el desgarrador efecto que tiene ésta sobre el narrador y su madre.  Haroun no sólo persigue darle nombre e historia a su hermano muerto sino también dar testimonio de la angustia que les toca vivir a él y a su madre, obsesionada con hallar el cadáver de su hijo y buscarle sentido a su muerte.  Haroun, por su parte, examina la amargura que domina su vida y la rabia que siente por su propia soledad y su incapacidad de encontrar consuelo ni en las creencias religiosas ni en la lucha política.

            La novela de Daoud hace referencia directa a la novela de Camus—llega inclusive a citar algunas líneas.  De hecho, el autor juega con la confusión entre la ¿verdadera? historia de la muerte de su hermano y el libro (la novela) en que esta historia se cuenta.  Por ejemplo, el narrador le insiste a su interlocutor, un estudiante que llega a Orán a estudiar a Camus, que es necesario que anote el nombre de su hermano muerto.  De lo contrario, añade: “Tu emportes ton livre, et moi le cadavre, et chacun son chemin.”  (“Tu tomas tu libro, yo el cadáver, y cada uno sigue por su camino.”)  Sin embargo, la novela no es meramente una respuesta a la de Camus.  Cuenta su propia  historia: la de un hombre quizás tan solitario como Meursault, pero más afligido y que confronta asuntos más concretos que el aislamiento existencial del protagonista camusino (¿camusiano?): la guerra de independencia y la creciente influencia religiosa en la vida del país.


            Esta novela recibió en 2015 el Prix Goncourt a la primera novela de un autor.  Por supuesto, que Daoud ahora es objeto de persecución por un clérigo argelino que ha decretado una fatwa en su contra. 

por epm

Monday, November 23, 2015

Y volver, volver, volver

Acabo de volver de andar por los nuevayores. Siempre que regreso me siento como Dorothy cuando Glenda le promete volver a casa si solo dice “There’s no place like home” tres veces. Y es que me gusta volver a mi casa, dormir en mi cama. Reencontrarme con lo dejado atrás. Sin embargo, tengo que admitir que se siente una tan rabiosa cuando vuelve y nota todo lo que falta.  ( I guess that's why they call it "the land of plenty"). Cosas tan sencillas como luces en la carretera, o los reflectores que ayudan con la visibilidad, o las bandas amarillas que ayudan en noches oscuras a demarcar espacios… Si llegando a casa, ni siquiera las maravillosas luces solares que se anunciaron con tanta pompa por la administración municipal, funcionaban. Es un milagro que no ocurran más accidentes en las carreteras.  ¡Si anda uno a ciegas! Adivinando donde están las divisiones, las cunetas…Es frustrante…Luego se sienta una a repasar las noticias (los periódicos se acumulan) y nada ha cambiado. La Lisa Donahue sigue despilfarrando el dinero y nadie le pide la renuncia. ¡Quiero gritar! La tipa como diosa derrochando el dinero del erario y aquí no ha pasado nada. Unos dicen que ya no la pueden botar porque se paralizan las negociaciones…pues que así sea. Si total, la diabla esa parece estar negociando para su propio bolsillo y el de sus amigos. Ni siquiera la compañía de comunicaciones que contrató para engañarnos con sus supuestos logros, tiene personal cualificado.


 Los ciudadanos aportan con sus opiniones de cómo mejorar el problema y AGP por Europa, aprendiendo como pasar Thanksgiving sin comer pavo, o algo por el estilo. Dicen que no hay mal que dure cien años, pero la verdad que este mal que se nos ha venido encima parece uno para la eternidad…por eso tengo que irme de vez en cuando (tres veces en lo que va del año). Necesito descansar de este Macondo interminable y suspirar, para poder seguir adelante con algo de sanidad.

Monday, November 09, 2015

¿Cómo se llama un político enterrado en la arena hasta el cuello?

¿Qué le pasa a Ricky Roselló? ¿No que los Roselló eran demócratas? Por lo  menos el padre lo era—o por lo menos eso decía.  Y si fuera Ricky republicano, ¿por qué no mejor invitar a Jeb Bush o a Marco Rubio, los únicos dos del grupo de más de una docena de candidatos, que parecen cuerdos. Noten que dije “cuerdos”, no digo buenos, ni mejores.

Aunque Trump ha recibido más notoriedad por sus comentarios—parece que no tiene filtro entre lo que piensa y dice, quizás por su condición de hombre, blanco y rico—realmente el no es lo peor que le pudiera pasar a Estados Unidos para presidente. Piénselo.  Trump ni es moralista, ni es religioso. Yo lo veo como un fantoche que cuando llegue el momento de la verdad, va a sucumbir a las presiones políticas igual que lo hizo quien prometía cambio en el 2008.  Y es que Washington es una máquina gigante en la que sobreviven los que se adaptan a los cambios.

¿Pero cuál es la conexión Carson-Roselló? Carson me recuerda a las mujeres que Rosa Montero llama “mujeres pelotas”. O sea mujeres que se ven como extraordinarias y que entienden que en eso solamente estriba su éxito.  Si las demás mujeres no son exitosas es porque no se lo merecen, no son tan maravillosas. No han luchado como las mujeres pelotas. Carson parece ser este tipo de negro. No parece darle crédito al único presidente negro que haya habido y habrá por buen tiempo en EEUU. No reconoce lo difícil que es ser negro en ese país. Alega que a pesar de criarse en Detroit, la religión lo salvó de una vida similar a la de muchos otros jóvenes negros en el país. ¿Y qué de los demás negros? ¿No valía la pena salvarlos? ¿Dios, hizo una excepción con el?

Lo cierto es (lo he visto en mi bola de cristal) que Carson, igual que Trump no va a prevalecer.  No lo veo.  Su fulgurante luz va a apagarse en cuanto empiece la verdadera campaña. Y es que el partido no los va a respaldar porque son candidatos polarizantes. Sus posiciones son tan extremas que van a traer a los demócratas a las urnas. Según he leído los republicanos ganan cuando los demócratas se abstienen (o cuando se roban las elecciones; usted decida). A Bush, a pesar de que obviamente se le asocia con su hermano, considerado uno de los peores presidentes de los últimos años, se le ve como una persona más lucida, más estable. Además tiene unas SUPER Pacs que lo van a impulsar al éxito. Y tiene algo que a los dos anteriores les falta: experiencia.

Tal vez, por también carecer de experiencia es que Ricky se siente atraído por el hombre.  El colega dice que es mero oportunismo, que se alinea con cualquier americano. ¿O será porque era el único republicano dispuesto a proclamar su defensa del Estado 51? No sé; cuando llega el momento de la verdad los políticos dicen cualquier cosa para sobrevivir…para que donen a sus campañas, para que los adulen. Yo, mientras tanto me pregunto ¿Qué dirá el padre? ¿Sancionará las afiliaciones del primogénito?

Contestación: Un trabajo incompleto

Friday, November 06, 2015

Libros, libros, libros


Siempre me preocupa cuando voy a una casa y no veo libros, ni revistas.  Me pregunto ¿qué hacen los residentes de este santo aposento sin un libro? ¿Cómo pueden vivir sin un libro que los acompañe o guíe? Además de ver televisión, ¿cómo se entretienen? Además de chequear sus páginas de Facebook, ¿cómo aprenden? A veces esto sucede hasta en casas de gente educada, gente más o menos culta.  Uno entra y lo primero que nota es que no hay libros.  Todo está limpio, recogido y libre de libros. No sé si los demás lo notarán igual que yo pero son muchas las veces que le digo al colega, “Notaste que no tenían libros por ninguna parte.”  Supongo que tal vez tienen una oficina escondida donde guardan los libros, pero no están ahí para fomentar el diálogo, proponer un tema de conversación o simplemente retar al invitado.

Algunos de mis amigas/os han ido eliminando los libros por cuestión de espacio.  Sin embargo, cuando voy por sus casas, todavía puedo ver algún libro que leyeron y del que no pudieron deshacerse, o aquel que tiene un significado especial, los firmados por los autores y todas esas excusas que usamos para no descartarlos del todo. Hay quienes alegan que ya no compran libros y todo lo leen en formato digital, pero no han descartado todos sus libros, ni siquiera la mayoría. Hay quienes compran solo los que van a usar por cuestiones de su trabajo y todos los demás---los descartables (alegan)-- los leen como e-books.

Pero, el que me alarma es aquel que es capaz de pasar por una librería y no sentir el halón que da un libro sentado en su vitrina esperándote y tu intentas ignorar, al que un libro no le habla, no lo conmueve, no le dice nada. Yo que he vivido siempre rodeada de libros, no puedo dejar de notar su ausencia. Toda casa necesita un libro, aunque sea una vieja Biblia como esas que les vendieron a muchos de nuestros padres por una suma extraordinaria en los setenta y que los pobres terminaron pagando a plazos a pesar de mil penurias.

El colega y yo andamos un poco preocupados por el futuro de nuestra biblioteca. Después de haber acumulado libros como quien acumula un tesoro, hemos empezado a jugar con la idea de ir regalando algunos que todavía puedan serles de alguna utilidad a los que estudian en nuestro campo. Ninguno de nuestros hijos compra libros ya.  Ninguno llega a pasearse por la biblioteca y ver que se puede llevar.  Ni siquiera leen. El único lector ahora lee solo en formato digital. No sé que hicimos mal… ¿Mea culpa?

Tenemos alguna esperanza en los nietos que todavía podemos tratar de enamorar mostrándoles libros o leyéndoles como hacíamos con tanta ilusión a sus padres…

Y es que el libro impreso es tan atractivo.  Cuando yo era niña mi papá nos llevaba a la biblioteca a buscar libros casi todos los sábados—cuando no era la biblioteca era al confesionario así que se imaginan cual era más interesante---y era como ir a una tienda de dulces. Volver con dos o tres libros bajo el brazo era de una alegría incalculable. Mis hermanas y yo repasábamos los libros una y otra vez hasta que llegaba el sábado en el que pudiéramos ir a intercambiarlos. ¿Sería porque no había otras fuentes más atractivas de distracción? No lo sé. Aun hoy no puedo pasar por una librería sin entrar.  En un viaje reciente a EEUU, tuve que protestar.  Llevaba cinco días en el país y no había entrado a una librería. Le dije a mi anfitriona con firmeza, “Hoy quiero ir a una librería.”  Ir adonde hay libros y no entrar, me parece un sacrilegio mayor.  Aunque sea a una biblioteca….porque  me encanta el olor de los libros nuevos y usados. Me gusta leer los resúmenes y sentir el peso de un libro en mis manos. Descubrir una nueva escritora, un título cautivador, o un clásico olvidado. No hay satisfacción mayor que saber que tengo un libro que disfruté escondido por algún anaquel de mi biblioteca. Por eso casi nunca tomo libros prestados.  Me gusta poseerlos.

Claro que uno no puede creer todo lo que lee, pero los estudiosos nos aseguran que el número de libros en el hogar familiar, influye sobre el rendimiento académico.  (Por lo menos, nos gusta creer que el éxito académico/laboral de nuestros hijos está ligado a esto)...Según un estudio reciente “Scholarly Culture and Academic Performance in 42 Nations” de Evans, Kelley, y Joanna Sikora el tamaño de la biblioteca familiar, o sea cuantos libros hay en la casa influyen enormemente en el provecho académico. (Este es un estudio interesante porque no se circunscribe a un país sino que se usaron datos de 42 países.) Claro que otras cosas también influyen como el nivel educativo de los padres, la cuestión social, la escuela, etc. Sin embargo, según este estudio simplemente poner un libro en la mano de un niño, o niña ya eleva sus oportunidades en la vida.

El artículo lo resume de esta manera: “In sum, we find that books in the home have a positive “payoff” in improved test scores throughout the world. Regardless of how many books the family already has, each addition to the home library helps children do better on a reading test that is carefully designed, comprehensive, structured to minimize class and ethnic biases, and anonymously graded.” Continúan diciendo que el impacto sobre un niño pobre es mayor que sobre un niño de clase social media o acomodada, por razones obvias, me parece.

Así que volviendo a lo de las casas sin libros, ¿alguien me quiere explicar de qué se trata eso? ¿Cuál es la ventaja? Por supuesto que no espero que en todas las casas haya libros regados por todas partes —aunque me encanta encontrarme en una casa donde me pueda sentar a simplemente hojear libros (Gracias,  Elba)–pero que no haya o que los escondan como objetos de mal gusto…eso sí no lo entiendo.