Thursday, January 17, 2013

Que falta nos haces, muñeca





Ante el vacío que hay en el espacio de 6 a 7 PM en WAPA TV, no hay quien realmente nos aclare los pormenores del “bochinche” entre el bello Luis Fonsi y la dulce Adamari. Sin La Comay no hay paraíso para el aficionado a la vida ajena.  Kobbo, te digo, nadie como tú.  Olvídense de Dando candela: esos no tienen el carisma y el aquel de esa mezcla de travesti y marioneta que creara Santarrosa. (Mejor veo  El Chavo del 8 por enésima vez). Ahora que la muñeca grotesca, pero juguetona no está, (bendito, ¡habrá que ver!) El Nuevo Día un periódico serio y comprometido nos “tuvo” que informar, como mejor pudo, de los pormenores de la controversia, Kobbo versus la censura, y ahora también ha tenido que no sólo publicar la carta de Luisito (como le llamaría La Comay) sino que ha tenido que asumir el rol de la efigie y desmenuzarnos los detalles. Ay, pero si ya me parece oírla decir: “Páralo ahí, páralo ahí.” (Suspiro)...mientras la cámara nos señala las incongruencias de ambas versiones. 

Adamari pegó una cuando nos reveló que su ex la despreció y le confesó “Yo no te deseo como mujer”. Pero Fonsi se anotó una cuando publicó su carta de página entera confesando que se las había pegado pero no cuando ella estuvo enferma.  Que falta hace La Comay; la verdad que la palabra escrita, así llana y sin intenciones de sensacionalismo no da la marca.  Además, leer sobre la polémica, nos priva del placer de ver a una Adamari llorosa llegar hasta el estudio de WAPA para darnos su versión (y continuar vendiendo el libro, por supuesto), mientras que un paternal Héctor Travieso con su sombrero de vaquero (o de mafioso, todavía está por decidirse) se mece en su taburete luciendo concentrado y consternado como sus ya reconocidos ademanes (brazos cruzados, silla inclinada al frente, y cabeza asintiendo) nos indican y con los cuales ya entendíamos lo importante del asunto y lo urgente que era su pronta solución. “¡Tíralo al medio, Comay!”diría Travieso cuando su jefa regañara al intérprete de “Claridad” y luego reiría con la risa socarrona del que se sabe por encima de la controversia. (Otro suspiro)…

Sin embargo, lo más que vamos a echar de menos, son los sabios, prudentes y mesurados consejos de quien fuera nuestra líder en la televisión por aproximadamente quince años. La extrañamos (y sólo han sido dos semanas). ¿Quién va a convencer a la que alguna vez fuera “nuestra pareja ideal” a resolver sus asuntos con rapidez y con el mismo carisma que logró que todos los candidatos, menos uno (el condena’o Bernabe ese), le rindieran pleitesía y se inclinaran para recibir su bendición y respaldo? ¿Y quién puede exhortar a Fonsi (Dale claridad, Dios mío) a “dar cara”? Las versiones encontradas y el malestar entre los fans no lo toleramos más!  Si ya añoro ver a La Comay con sus dedos en señal de teléfono decir: “Luisito, dame una llamadita.”

Monday, January 07, 2013

La lista de JJR



Libros 2012 - JJR

Puesto que elf me lo solicita, tal como en 2011, aquí va una lista hasta lo que recuerde porque leo casi sin registrar por escrito a menos que sea de índole académico.  La clasifico para mejor entendimiento.

I.          Literatura infantil y juvenil puertorriqueña (LIJP)– Durante los últimos años me he aficionado por la LIJP sobre la que investigo su trayectoria histórica. No detallaré la lista completa porque la mayoría de los libros contemporáneos presentan textos breves y los otros son ediciones únicas desde principios del siglo XX hasta la década de 1940 aproximadamente.  A modo de muestra mencionaré los de este año:
            Pepe Gorras o el lío de Claudia y el Pelotas – escrito por Tina Casanova, es la secuela de su anterior Pepe Gorras o la extraña historia de un perro sin cabeza. Es una divertida historia para preadolescentes que ocurre en el contexto de la escuela y la familia.  La autora maneja muy bien las experiencias estudiantiles para crear ficción en torno a ellas.
            En la cabaña del tiempo escondido – de Magali García Ramis. Esta narración es un ejemplo de una tendencia que se sigue manteniendo en la LIJP que es incorporar mundos fantásticos.  Dentro de la ficción general, los personajes entran a otra dimensión del tiempo.
            Las aventuras de Juan Cecilio en la ciudad perdida, de Samuel Silva Gotay.  La narración se ubica en Camboya y su protagonista es un niño puertorriqueño.  El autor se vale de la técnica del manuscrito de unas Memorias, en este caso de su abuelo Juan Cecilio. Como indica el título, es un texto que enlaza aventura con aventura.
            Nicolás, la abuela Margot y el hechicero, de Vanessa Seijo -  Este libro sigue esa tendencia de lo fantástico, en este caso un hechicero llega al pueblo y altera el clima. La abuela Margot es aprendiz de hechicera y le da vida a los libros que lee.
            Dale la vuelta, de C.J. García – Un profesor se ha inventado un aparato para que quien lo use haga realidad sus imaginaciones.  De entre la pequeña muestra que presento es el que más invita al lector a pensar.

II.         No debería incluir la relectura de los libros relacionados con los cursos, pero también incluyo una muestra por su valor literario e histórico.
            Garduña (1896) de Manuel Zeno Gandía. Es la primera vez que asigno esta novela en el curso de Literatura Puertorriqueña para salir un poco de La charca.  Todo amante de la lectura de novelas debería leerla porque ejemplifica la maestría de Zeno en este arte narrativo.  Muy bien estructurada y con una prosa no superada por Enrique Laguerre.
            Tierra adentro (1911) y La gleba (1912) de Ramón Juliá Marín -  Son novelas que asigné a propósito del centenario de ambas.  Dan cuenta de ese momento crítico luego de la invasión norteamericana a Puerto Rico cuando reinaban las partidas sediciosas y la emigración a Hawaii. Resulta sorprendente que en la segunda novela se trate el tema político partidista con una similitud asombrosa al Puerto Rico de un siglo después.

III.        Los otros libros – luego de dedicarle tiempo a la LIJP y a los cursos, el que me sobró se lo dediqué a los siguientes:
            La muerte de mamá de Iván Silén – muy difícil adentrarse en los mundos de este autor que continuamente reta al lector con tramas surrealistas, estrambóticas, sacadas de una imaginación ilimitada. No cabe duda que Silén domina su oficio, sin embargo el tema de esta novela podría herir las susceptibilidades de más de uno. Ni para qué cuento.
            Mercedes de Jaime Marzán Ramos – De tendencia histórica, narra la vida de a quien se le considera la primera mujer independentista puertorriqueña: María de las Mercedes Barbudo.  La trama se adentra en el mundo sanjuanero de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.
            El vuelo del Dragón de Manuel Martínez Maldonado -  Otra novela de corte histórico y hasta que yo sepa es la primera que toca directamente la relación entre la guerra civil española y el Puerto Rico de la época.  Interesantísima por demás porque está narrada de modo que mantiene la atención constante del lector.  El escritor aclara que recurrió a numerosas investigaciones para escribir la novela.
            Flor de Ciruelo y el viento de Rafael Acevedo – Subtitulada novela china tropical, aparecen las voces principales de quien encuentra y edita la novela y la de una tercera persona narrativa. El primer narrador ofrece los antecedentes del encuentro del manuscrito de la novela y su relación con Cecilia, hija del supuesto autor.  El texto toma la forma de un trabajo de investigación exhaustiva a cargo de un historiador.  Atraviesa toda la narración un humorismo tenue basado fundamentalmente en aspectos lingüísticos.  También está lleno de intertextualidades de todo tipo.  Resalta el manejo de datos apócrifos con lo que la llamaría una poeticidad de lo apócrifo.  Acevedo utiliza el lado lúdico de la literatura y lo incorpora a su plan novelesco de recurrir a motivos chinos en la cultura caribeña.
            Barataria de Juan López Bauzá – Toma su título de Don Quijote de la Mancha. López intenta establecer un paralelismo con la novela de Cervantes y crea un antihéroe puertorriqueño, estadista “demente” para más señas (o demente por estadista). Sobresale el manejo de la prosa narrativa con lo que demuestra un amplio dominio de la lengua para acercarse más al modo del escritor español. Incluso, la extensión de la novela (433 páginas), el hecho de que se identifique como Libro I y el que la historia quede inconclusa, obviamente anuncian un Libro II.  Si en la novela de Cervantes, Alonso contó con Sancho, en esta Chiquitín cuenta con Margaro.  La metáfora del título ofrece una idea del Puerto Rico contemporáneo que encontrará el lector.
            El caballero de la flauta de Mayra Montero – A propósito de una investigación sobre la novela El capitán de los dormidos para escribir un artículo, encontré una nota de Montero que daba cuenta de una novela inédita sobre el libertador venezolano Francisco de Mendoza.  Por tanto, a pesar de que este texto se publicó en el 2012, el momento de escritura se remonta a muchos años atrás, aunque cabe la posibilidad de una reescritura. Es una narración en que coincide no solo la investigación histórica, sino la lingüística.  He leído todas las novelas de Montero y me parece que el manejo léxico de esta – en cuanto a su riqueza – supera un buen manojo de las demás.