Monday, July 30, 2012

escuchando la radio


 “Hey!!Wait a minute!”
Cuando leí que las compañías de leche UHT se quejaban de que a la Indulac (única industria de UHT en la isla) se le ofrecía trato preferente, pensé pues bueno ¿y qué? Así es como las industrias especialmente las agroempresas en Estados Unidos sobreviven. Son subsidiadas por el gobierno y es de esa manera que, a pesar de las pérdidas y la inestabilidad en los mercados, logran salir adelante.  (Cosa que  mata a los mercados de las naciones empobrecidas ya que no pueden competir con los generosos subsidios estadounidenses). Pero hoy escuché en el programa de Benny Frankie Cerezo Voz Primera que el problema real era que la Indulac había vendido toda su producción de leche a Walmart.  Ahí me sentí así como el pájaro chiflado de Looney Tunes. Esto no lo puedo pasar por alto.  (Lo interesante es que no recuerdo haber leído sobre este acuerdo aunque cotejé y en efecto apareció en la prensa el 24 de abril.) Tengo grandes reservas con Walmart y todos los brazos de los Walton, sobre todo por su historial depredador y anti-obrero. Hubo alguna vez que lo boicoteaba.  Ahora, tengo que admitir que, solo lo evito.

B.F. Cerezo continúa su exposición sobre el tema diciendo que cuando Pueblo, los supermercados, dominaban el mercado de alimentos en Puerto Rico, eran casi como Walmart. Le comparaban la producción total a X o Y empresa local--entonces conseguían mercadearla con el nombre genérico de la cadena. En el mientras tanto conseguían una compañía extranjera que hiciera el mismo producto de forma mucho más barata y finalmente sustituían el local por uno en el extranjero que fuera más barato, dándole muerte al de aquí. Eso es lo que prevén los analistas que pueda ocurrir con la UHT local.  Para los que no lo han leído, las UHT extranjeras se quejan de que se les requiere transportar su producto (una leche de larga duración que no precisa de refrigeración), en vagones refrigerados, lo que eleva aún más sus precios y les imposibilita la competencia. ¡Qué viva el capitalismo!

Walmart dice que “Estaremos sustituyendo el 100% de nuestras marcas privadas a leche producida en Puerto Rico, la cual tendrá la misma calidad y sabor que la leche Indulac”. Vean que no dice que será la leche a la que estamos acostumbrados, sino una similar. O sea que la marca Indulac habrá desaparecido para convertirse en “Great Value, Member Mark y Daily Chef, que se venden en las tiendas Walmart, Amigo, Superahorro, Walmart Supercenter y Sam’s Club.”

El gerente de la Indulac dice que este acuerdo garantiza empleos ya que no sólo se logra mantener la empresa funcionando sino que se asegura la venta del 100% de la producción del producto.  Walmart por su parte afirma que buscan apoyar los productos locales. “Asimismo, afirmó que seguirán identificando productos locales que puedan apoyar para agregarlos a su inventario, y entre los que ya tienen en sus góndolas mencionó: arroz, limpiadores, embutidos y empanadillas, entre otros.”

Una pena que sea tan cínica y tenga que ver el lado oscuro del alma.  ¿Qué dirán los empresarios que ya se han afectado con la entrada de Walmart a sus áreas?  Tal vez los pueblos fantasmas (o en vías de convertirse en) como Arecibo y Camuy donde apenas quedan negocios que llamen a visitar sus calles, tengan algo que decir al respecto.

Enlaces a las citas usadas:
http://www.vocero.com/indulac-y-walmart-cierran-millonario-acuerdo/
http://www.elnuevodia.com/alianzaentreindulacylastiendaswalmart-1241867.html

También ver:
 http://www.ncpa.org/pub/ba547/
http://www.pbs.org/itvs/storewars/stores3.html

Sunday, July 22, 2012

la educación bilingüe


por elf
por elf


Ayer conversaba con unos colegas/amigos sobre la educación bilingüe y las maromas que hace la administración universitaria (UPR) por “preparar” a los estudiantes y maestros para que funcionen en el reino bilingüe que se aproxima—si ganan las elecciones los estadistas, por supuesto. Coincidimos, los colegas y yo, que el problema no era la educación bilingüe sino la agenda subyacente de querer sustituir un idioma por otro con tal de lograr la meta final: la estadidad.

La educación bilingüe no es el monstro, después de todo y no debemos temerle a la educación bilingüe.  En el mundo académico se reconocen dos modelos básicos de esta (hay muchas interpretaciones, pero dos sobresalen).  Una vertiente promueve que se enseñen las materias básicas al estudiantado en el vernáculo (por lo menos como se concibe en varias instituciones de renombre en E.U. y Europa); otra busca que se enseñe la misma materia en los dos idiomas.  Claro que en E.U., la meta de este tipo de educación es posibilitar que los estudiantes vivan una vida plena en un país cuya lengua predominante es el inglés. Los cursos se ofrecen en el vernáculo (español, mandarín, afrikaans, etc.) del estudiante ya que varios estudios han probado que el conocimiento adquirido en el vernáculo puede traducirse más efectivamente al inglés. O sea, que es más fácil aprender conceptos como el proceso de la fotosíntesis o la multiplicación de fracciones en la lengua natal. Digamos que en el idioma en el que se piensa y sueña. También es más fácil aprender a leer en la lengua materna. 

Así que si transformamos las escuelas públicas en centros bilingües, no tendríamos nada que temer. Dicho sea de paso, la educación bilingüe en E.U. es un tema altamente controversial y político—aquí para nada (right!).  Aquí lo que habría que mirar con recelo son los intentos de asimilación que acompañan esta “nueva” filosofía educativa.   

Todos queremos que nuestros hijos hablen inglés, ( y francés y alemán) pero no por ello debemos menospreciar el aprendizaje del español (ya en estado bastante precario), ni la educación en general.  Lo que debemos tener claro es que una educación de excelencia no la determina el idioma en el que se enseña.  Una educación efectiva se asegura con buenos maestros—responsables y competentes en sus áreas de especialidad— con familias involucradas en el aprendizaje de sus hijos, y en escuelas en las que se respete el conocimiento y se promueva la excelencia, sin menoscabo de la justicia laboral que se merece el gremio magisterial del país.

Thursday, July 05, 2012

Breaking Bad...o el encanto de las vacaciones

La serie ha ganado 6 Emmys

La serie de AMC Breaking Bad bien vale la pena. Esta serie relata la historia de Walter White, un frustrado maestro de química que descubre que tiene cáncer del pulmón. Para Walt lo peor de las recientes noticias de su enfermedad, no es lo avanzado que está el cáncer sino el que no pueda proveerle a su familia: una esposa embarazada y un hijo con cerebral palsy. Mientras tanto, su cuñado (Hank) un tipo juguetón, pero jactancioso, a quién el hijo de Walt admira, le cuenta a la familia de sus encuentros con los drogadictos que usan y preparan metanfetaminas (crystal meth). A Walt le interesa sobremanera el dinero que ocupan en las redadas y le pide a Hank que lo lleve la próxima vez que vaya a un stakeout. Cuando los agentes van a investigar una de las casas en las que sospechan que se cocina la droga, Walt (quien ha tenido que quedarse en el carro) ve a un joven, Jesse, escapándose por una ventana.  Este momento une sus vidas de aquí en adelante. Walt perfecciona la receta del cristal meth de Jesse (un cocinero y vendedor de poca monta) y la convierte en la favorita de la calle.  Esto por supuesto no viene libre de problemas.  Todo se complica mientras que el maestro descubre los intersticios del bajo mundo y su vida personal/familiar se deshace.

En Breaking Bad, a pesar de que Walt jamás prueba la droga que produce (o cocina), igual sufre los embates de la misma. En el décimo episodio de la tercera temporada, (http://www.amctv.com/shows/breaking-bad/episodes/season-3/fly) Walt se enfrasca en una lucha obsesiva y demente con una mosca. Este episodio es por cierto sumamente bueno—el mejor a mi parecer.  Primero lo vemos obsesionado de forma desquiciada con eliminar al bicho y cuando Jesse le reclama, trata de racionalizar su locura diciendo que la mosca es un contaminante que puede dañar el lote. Jesse, le pregunta si ha estado usando la droga, y el público se da cuenta del efecto devastador de la droga en la psiquis del maestro. Walt se siente atrapado por la droga.  Trata de entender cómo fue que se fue hundiendo en ese mundo y de determinar el momento preciso en que debió retirarse. 

Según he leído, (http://es.wikipedia.org/wiki/Metanfetamina) los adictos a la meth, sienten un high tan fuerte que pueden permanecer despiertos durante varios días. La droga es tan potente que bloquea las señales de hambre, sueño o fatiga y a menudo produce paranoia.  Jesse, un adicto en rehab reconoce estas señales en Walt. Y trata de sedarlo para que puedan cumplir con el pedido que tienen pendientes. Walt se reconoce vencido por la droga que lo ha hecho un hombre sumamente rico, rico más allá de sus sueños, pero que lo ha privado de su familia—su esposa le ha pedido el divorcio—de su seguridad (unos matones lo han tratado de matar) y de su libertad (le debe su vida al jefe de los narcos).

Nada que por ahí viene la quinta temporada. Los adictos a ella estamos atentos.


Cita: “The universe is random. It's not inevitable. It's simple chaos. It's subatomic particles in endless, aimless collision. That's what science teaches us, but what is this saying? What is it telling us, when on the very night that this man's daughter dies, it's me who's having a drink with him? How can that be random?” (Walter White)

“El universo es aleatorio. No es inevitable. Es sencillamente caótico. Son partículas subatómicas en colisión constante y sin objetivo. Eso es lo que la ciencia nos enseña, ¿pero qué quiere decir esto? ¿Qué quiere decir cuando en la misma noche en que la hija de este hombre muere, estoy yo tomándome un trago con él? ¿Cómo puede ser eso mera casualidad?”